Entidades agrícolas y el sector cooperativo-campesino de la
provincia cubana de Ciego de Ávila potencian la agroindustria local
para aprovechar mejor las cosechas, diversificar su producción y
sustituir importaciones.
Entre las empresas abanderadas de la gestión está la de cultivos
varios El Mambí, que mensualmente elabora más de cinco toneladas de
sazonadores sin consumir combustible, solo con el uso de la energía
solar y la ingeniosidad de sus trabajadores, reporta la AIN.
Con recursos propios construyeron el área de secado, donde sobre
rústicos catres sitúan la amalgama de ajo puerro, cebollino, ají,
orégano o albahaca, para secarlos al sol.
Después, los condimentos son beneficiados, molinados, mezclados y
envasados sin azúcar ni vinagre, únicamente con una dosis de sal,
explicó Nelson Cervantes, administrador de este centro de la
agricultura suburbana.
Tras casi un año de pruebas, iniciaron con eficacia la
comercialización de sus especias, sobre todo el llamado Todo Sazón,
que envían a los mercados locales, unidades de salud y educación, y
también a otras provincias.
Elbys Pérez Olivera, subdelegado de la Agricultura en Ciego de
Ávila, informó que el colectivo incursiona, además, en la producción
de salsas, aceites de vegetales, otros enlatados y alimentación
animal.
Igualmente sobresale la empresa viandera La Cuba, que desde hace
cuatro años fabrica encurtidos en vinagre con una veintena de
hortalizas y condimentos cosechados en sus tierras y en tres
cooperativas de campesinas aledañas.
Acciones similares acometen sus homólogas, la "Arnaldo Ramírez" y
la de Cítricos, cuyas conservas de frutas son nuevas opciones
alimenticias.
El sector agropecuario sobresale también en el mercado de
frontera con un aporte a la economía nacional que ronda los 20
millones de dólares este año, cinco millones por encima del real del
2009.