El Bosque Martiano del Ariguanabo cuenta con una representación
del yate Granma, muestra especialmente admirada en estos días,
cercano ya el dos de diciembre, cuando se cumplirán 54 años del
arribo a Cuba de la histórica embarcación.
La nave está configurada en dimensiones reales con las siete
especies de madera que fueron utilizadas en su construcción: pino,
jigüe, cedro, caoba, majagua, roble y teca.
En la proa se usó el caguairán, mientras en la popa hay un
ejemplar del Ilama -árbol oriundo de México- sembrado allí por el
Comandante de la Revolución Ramiro Valdés.
También hay una piedra, en forma de rombo y con un peso de cuatro
toneladas, donde están grabados los datos del barco y su travesía,
tales como el tamaño, la cantidad de expedicionarios y las fechas de
fabricación, de la salida de Tuxpan y de la llegada a Las Coloradas.
Rafael Rodríguez Ortiz, fundador del Bosque -situado en la
provincia de La Habana-, dijo a la AIN que el objetivo es que los
visitantes, en especial los niños, conozcan el yate que trajo a Cuba
a los 88 revolucionarios que reanudaron la lucha por la libertad del
país.
El Bosque Martiano, inaugurado hace 16 años, cuenta con las 54
especies mencionadas por José Martí en su diario de campaña sobre su
recorrido de Playitas a Dos Ríos, y tiene representados el ingenio
La Demajagua; los Mangos de Baraguá y el encuentro de Fidel y Raúl
en Cinco Palmas.