Representantes de la comunidad cristiana de Egipto confirmaron
que se elevó a dos la cifra de muertos por la represión policial de
una protesta relacionada con la construcción de una iglesia copta en
Giza, reporta Prensa Latina.
El deceso de uno de los 68 heridos en los choques del miércoles
entre policías y cristianos arreció las críticas de grupos de
derechos humanos y de la jerarquía copta contra las autoridades,
mientras la fiscalía procesará a 156 personas por delitos graves.
La segunda víctima mortal había sufrido heridas de bala en el
estómago, dijeron miembros de esa comunidad al repudiar la acción de
las fuerzas de seguridad en los incidentes ocurridos en la barriada
de Al-Omraneyya, en la gobernación de Giza, en las afueras de El
Cairo.
Fuentes oficiales, sin embargo, aseguraron que la mayoría de los
heridos por aquellos enfrentamientos ya abandonaron los hospitales,
en tanto el jueves fue sepultado en la demarcación de Sohag el
primer fallecido, un joven de 19 años.
Activistas convocaron a través de la red Facebook a convertir
este viernes en día de la ira a nivel nacional y protestar contra la
violencia sobre los cristianos vistiendo de negro y haciendo ruido
en señal de repudio a violaciones policiales de los derechos
humanos.
También se manifestaron ante la oficina del Ministerio Público en
el centro de El Cairo para exigir la liberación de los 156 coptos
arrestados durante los disturbios.
Los manifestantes protestaron contra una orden judicial que
ordenó detener la construcción de un edificio destinado a iglesia
copta, credo que practica el 10 por ciento de los más de 82 millones
de egipcios, pero la policía utilizó gases lacrimógenos para
dispersarla.
El Papa Shenouda III, jefe de la Iglesia Copta Egipcia, culpó al
Gobierno de uso desmedido de la fuerza y señaló que Dios da
autoridad a algunas personas para que puedan dar confort a los que
gobiernan, pero la autoridad no debe ejercerse violentamente.
Las protestas, que personalidades del Ejecutivo opinaron fueron
premeditadas en plena efervescencia electoral, ocurrieron en
momentos de malestar de las autoridades egipcias por un informe de
Estados Unidos que critica la discriminación contra los cristianos.
Además de que la cancillería lo rechazó en una declaración que
cuestionó a Washington el derecho para evaluar las libertades
religiosas en el país, la jefatura de Al-Azhar, máxima instancia del
Islam sunnita en Egipto, pidió a la Iglesia copta que también lo
repudiara.
Shenouda III elogió, por primera vez, el reporte unilateral que
la Casa Blanca elabora cada año y responsabilizó al Gobierno de esas
conclusiones porque dijo- realmente hay discriminación y hasta ahora
ha ignorado críticas previas.