El primer ministro del Líbano, Saad Hariri, abogó por lazos más
estrechos y una cooperación más amplia con Irán, país al que llegará
mañana sábado en una visita oficial valorada de trascendente por
Beirut, reporta Prensa Latina.
Hariri, quien se reunió en esta capital a mediados de octubre con
el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, destacó la posición de la
República Islámica en Medio Oriente para contener las amenazas
israelíes, y la valoró como una gran potencia regional.
En el que será su primer viaje a Teherán como jefe de Gobierno,
el político sunnita tiene previsto patentizar los lazos históricos y
culturales que hermanan a ambos países islámicos.
Las relaciones históricas de las dos naciones requieren que estén
conectadas y encuentren soluciones comunes para enfrentar amenazas
comunes, manifestó Hariri en declaraciones al canal persa Press TV.
Subrayó que el principal peligro para la región lo constituye
Israel y su negativa a conceder a los refugiados palestinos el
derecho de retorno a su tierra ocupada.
El Líbano acoge a más de 400 mil palestinos que viven en 12
campamentos distribuidos por todo el país.
Fuentes del Ejecutivo libanés indicaron que Hariri llegará mañana
a Irán con una comitiva que integran cinco ministros para sostener
conversaciones con Ahmadinejad y el vicepresidente Mohammad Reza
Rahimi.
Al comentar la estancia del jefe de Estado iraní en este país los
días 13 y 14 de octubre, el Primer Ministro aseguró que ayudó a
fortalecer los nexos bilaterales y fue una oportunidad de refrendar
los intereses mutuos, algo que continuaré con mi visita a Teherán.
Hariri saldrá de Beirut en medio de fricciones políticas con
Hizbulah (Partido de Dios) relacionadas con la intención de un
tribunal internacional de procesar a dirigentes de ese movimiento
chiita por supuestamente estar involucrados en la muerte de su
padre.
Al respecto, subrayó que el asesinato del ex primer ministro
Rafiq Hariri debe esclarecerse por canales legales y ningún partido
político debe interferir en el proceso a menos que la unidad
nacional peligre, pero afirmó que Hizbulah no es sospechoso del
crimen ocurrido en 2005.
La agrupación chiita acusa al Tribunal Especial para el Líbano
que auspicia la ONU de pasar información sobre la resistencia
nacional a Israel, de ahí que propuso boicotear su labor
investigativa.
Precisamente, el periódico libanés Al-Akhbar citó este viernes
declaraciones del canciller israelí, Avigdor Lieberman, en las que
confirmó la colaboración de Tel Aviv con la citada corte que apoya
Estados Unidos con la intención de inculpar a Hizbulah y a Siria.