Se presume que el desalojo en las afueras del yacimiento podría
anticipar una operación similar en el interior de la mina. "Creo que
sí, que van a proceder a desalojar a las mujeres que quedan al
interior de la mina", declaró a Telesur la vocera de las
manifestantes, Mónica Torres.
Las 34 luchadoras, que se instalaron a 900 metros de profundidad
del antiguo yacimiento, que no opera desde los años 90 y en la
actualidad funciona como atractivo turístico, aseguraron que
continuarían con la medida de protesta pese a que efectivos
policiales apresaron a dos de sus compañeras.
El director de la Confederación de Mineros Chilenos, José
Carrillo, afirmó que la manifestación de las mineras se ha
convertido en "una situación compleja", dada la postura del Gobierno
que mantiene la toma policial del lugar, sin preocuparse de entregar
una alternativa o solución al problema de fondo.