Si la distancia constituye un gran reto a vencer para el turismo
de China hacia Cuba, la lejanía parece ser hoy menor gracias a una
campaña promocional que recorrió varias ciudades de este país.
Esa misión ocupó durante cuatro meses a la representación del
Ministerio de Turismo (Mintur) de la isla en esta nación, con vista
a mantener un flujo de visitantes que, a pesar del mencionado
desafío, tiende a crecer, reporta Prensa Latina.
AUTENTICA CUBA, nombre oficial de este nuevo esfuerzo para dar a
conocer las bondades de la industria turística de ese archipiélago
caribeño, llegó a la capital china el 20 de julio.
También estuvo en las ciudades de Xi an, en la provincia de
Shaanxi, Hangzhou (Zhejiang), Guangzhou (Guandong), Xiamen (Fujian),
Jinan (Shandong), la Región Administrativa Especial de Macao y la
urbe de Shanghai, donde concluyó el pasado día 21.
Amplia información sobre los diferentes destinos cubanos, las
condiciones de su planta hotelera y demás instalaciones, programas
recreativos y planes de desarrollo del sector caracterizó las
presentaciones hechas por la representante del Mintur en China,
Elizabeth C. Vela Jaime, y funcionarios de la agencia de viajes
Havanatur.
En algunos casos la campaña formó parte de la participación
cubana en ferias vinculadas a esta industria.
Objetivo básico de AUTENTICA CUBA en este país era permitirles a
nuestras contrapartes acercarse a cuánto tenemos, cómo somos, más
allá de la tradicional oferta de sol y playa con la que muchos
identifican a nuestro turismo, explicó la mencionada funcionaria al
precisar detalles de esta misión.
Mostrarles tal y como somos, auténticamente cubanos, recalcó.
Y ello se cumplió en contactos con turoperadores, ejecutivos de
agencias de viaje y empresas, periodistas especializados en el
sector y autoridades del ministerio anfitrión.
Uno de los mensajes resaltados en esta promoción es que en el
producto turístico cubano convergen lo colonial y lo moderno,
naturaleza contrastante, excelentes playas, cayos coralinos,
panorámicos fondos marinos y un pueblo carismático y hospitalario, a
lo que se suma un elemento que lo hace más atractivo: una total
seguridad ciudadana.
Las credenciales estuvieron respaldadas por estadísticas que
confirman la expansión de este sector en el país caribeño.
Cuba clasifica como noveno entre los destinos preferidos de la
región, según el número de visitantes atendidos. En 1990 se ubicaba
en el lugar 23.
Cabe recordar que entonces los turistas recibidos sumaban 340
mil, mientras desde hace seis años superan los dos millones.
En 2009, a pesar de los efectos de la crisis económica
internacional, la isla figuró entre los países con crecimiento en
ese indicador, de 3,5 por ciento.
Ante esos datos, pudiera cuestionarse la necesidad de trabajar el
mercado chino como emisor. Nada más errado.
Debe recordarse que esta es una de las esferas más activas en el
desarrollo de los vínculos entre los pueblos y las excelentes
relaciones entre los respetivos gobiernos imponen su promoción para
un mayor conocimiento mutuo.
Máxime cuando se constata que en 1994 a Cuba llegaron 670
visitantes chinos, mientras el año pasado superaron los 12 mil.
Pero hay otras razones que bien justifican acciones como la
citada campaña.
Cuba fue el primer país de América Latina al que China le otorgó
la condición de destino turístico, en 2003, paso que favorece el
flujo de viajeros al facilitar los trámites con ese fin.
A ese factor se suma la realidad de la segunda economía del
mundo, con un notable crecimiento durante décadas que garantiza
recursos a muchos de sus habitantes para satisfacer el deseo de
conocer otras tierras.
Cierto que en un principio los destinos cercanos pueden
constituir la opción preferida, pero por sus diferencias desde el
punto de vista cultural y climático, el Caribe siempre será una
atracción.
Sin olvidar estadísticas como las siguientes: China está
reconocida como un creciente mercado emisor de turistas, que este
año se estiman en 54 millones y 100 millones para 2020.
Por ello esta industria figura con frecuencia en las
conversaciones de las delegaciones oficiales y empresarios que
visitan el país con sus anfitriones.
En el caso de Cuba, con el hotel mixto Gran Meliá-Shanghai como
exponente de los vínculos en el sector entre ambas naciones, que
trabajan en un proyecto similar en La Habana, válido prestar toda la
atención posible al turismo del gigante asiático.