Con un acto en la estación ferroviaria de Bejucal, se recordó hoy
la llegada a ese lugar del primer tren a Cuba e iberoamérica, hace
173 años.
El arquitecto Pedro Luis Hernández se refirió al estilo ecléctico
de esa edificación, construida en 1882, la cual sustituyó a la
original que era de paredes de madera y techo de guano.
Apuntó que en los altos del inmueble se halla el primer museo
ferroviario de Cuba y en un área aledaña el viradero de trenes usado
en aquel viaje inicial, que fue fabricado en Londres en 1836.
En el acto, también fue premiado un concurso sobre el tema en las
modalidades de maqueta, pintura y literatura, para el cual se
recibieron 70 trabajos, y sobresalieron el instituto
preuniversitario Antonio Maceo y la escuela primaria Ciro Redondo.
Entre las obras se destacaron la casa de pasajeros, realizada en
grafitis, de José Miguel Lara, y una representación de la estación
actual hecha con la técnica de mosaico, de los autores Adans Nodal y
Estephani Despaigne, así como también una maqueta de la instalación
de Celín Santana.
Los mejores trabajos del concurso integran una exposición
transitoria en el museo municipal de historia de la localidad.