La aplicación de nuevas tecnologías en la agricultura cubana,
como el intercalamiento, permite incrementar los rendimientos en la
producción de frutales y elevar su presencia en placitas y mercados.
Raixa Llauger Riverón, directora del Instituto de Investigaciones
en Fruticultura Tropical, dijo a la AIN que en una superficie pueden
cosecharse varios productos a la vez, con el empleo eficiente de
fertilizantes.
Dijo que las plantaciones se benefician mutuamente de los
nutrientes del suelo y se protegen de gérmenes patógenos, que suelen
atacarlas cuando están aisladas.
También aumenta el cuidado del medio ambiente y el entorno con el
uso de técnicas agroecológicas, como el humus de lombriz y la
tracción animal.
Un ejemplo de ello es la finca El Pedregal, perteneciente a la
Unidad Básica de Producción Campesina (UBPC) 30 de Noviembre, en la
provincia de La Habana, la cual tiene 20 hectáreas de frutales.
Ramón Vázquez, uno de sus productores, señaló a la AIN que fueron
plantadas 17 mil matas de frutabomba, junto a cultivos como el
boniato.
Vázquez expresó que la técnica del intercalamiento posibilita
también obtener mayores beneficios salariales, al estar vinculado el
pago con el resultado productivo.