Francisco López Domínguez dirige, hace 35 años, una de las
mejores delegaciones del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos
(ICAP) en el país.
Paquito,
como se le conoce en los predios camagüeyanos y más allá de sus
límites geográficos, deja poco espacio para el descanso, pero
encontró el momento preciso para conversar con Granma, a propósito
de conmemorarse este año el aniversario 50 de una institución que ha
hecho de la solidaridad militante un arma efectiva de la Revolución
frente a los enemigos de siempre.
—¿Considera Paquito que el ICAP mantiene aún los propósitos de
sus años fundacionales?
Nunca ha perdido su razón de ser. El ICAP surgió ante la
necesidad de atender el creciente interés que en el mundo entero
manifiestan los pueblos por conocer la obra y los logros de la
Revolución cubana.
Fue así como la institución se dedicó a acoger una verdadera
avalancha de personas de todas las edades, profesiones y latitudes,
ávidas por saber qué había sucedido en Cuba, además de explicar y
divulgar los propósitos y principios de nuestro proyecto social, a
través de las asociaciones de amistad creadas en muchos países.
Esa importantísima misión se mantiene hoy.
—En Camagüey surgieron también las Brigadas Internacionales de
Trabajo Amigos de Cuba
Hace más de 35 años que en Camagüey hay estudiantes extranjeros.
Hoy la cifra supera los 1 440 provenientes de 70 países. Desde
aquella época y hasta ahora, contribuimos a fortalecer la amistad y
la fraternidad entre esos jóvenes y a que se compenetren con la
realidad del pueblo cubano.
Sí. En el año 90, etapa que pudiéramos llamar de afianzamiento de
la labor con los becarios extranjeros y en saludo al XXX aniversario
del ICAP, se crean las Brigadas Internacionales de Trabajo Amigos de
Cuba (BITAC).
Es una iniciativa camagüeyana: el 30 de noviembre de ese año, en
homenaje al día en que el Che efectuara el primer trabajo voluntario
en Cuba, cientos de estudiantes se movilizaron hacia el hidropónico
de la ciudad y dieron su aporte en la producción de alimentos.
—Han estado inmersos en la lucha por la liberación de los
Cinco...
El primer Comité de Solidaridad se constituyó en el 2002, justo
en el momento de la despedida de la delegación camagüeyana que
viajaría a Argelia para participar en el XIV Festival Mundial de la
Juventud y los Estudiantes, donde denunciaron el injusto y cruel
encierro de nuestros hermanos.
Ha sido un trabajo continuo y sistemático por la liberación de
Gerardo, Antonio, Fernando, Ramón y René, de fuerte vínculo con sus
familiares y amigos, y de amplia divulgación del marcado trasfondo
político en el enmarañado proceso.
—¿Qué han representado, en el orden personal, todos estos años
dedicados a promover la solidaridad con Cuba?
He recibido conocimientos e influencias de miles de jóvenes de
decenas de países y eso enriquece el acervo personal, reafirma las
convicciones revolucionarias y permite valorar un poquito más de
cerca y con mayor profundidad qué significan el internacionalismo y
la solidaridad.