El jefe del Gobierno de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, llamó
hoy a establecer un orden fiscal para financiar el combate al
calentamiento global, durante la plenaria del Congreso de la Unión
de Ciudades y Gobiernos Locales.
El Alcalde-Gobernador del Distrito Federal se mostró optimista en
cuanto a que la batalla contra el cambio climático se puede ganar,
pero si se dejan de lado los discursos como en Copenhague, cuando
los países desarrollados dijeron que invertirían 30 mil millones de
dólares y hasta ahora nadie ha visto un centavo.
En la segunda sesión en pleno de la denominada III Cumbre de
Alcaldes señaló que los países que más inciden en el calentamiento
global, como el caso de Estados Unidos con un 33 por ciento- deben
tener obligaciones fiscales para financiar el combate del
calentamiento global.
Ebrard expresó que las ciudades no tienen acceso a recursos
financieros complementarios para poner en marcha acciones que
reviertan el fenómeno del calentamiento global y que se necesita un
instrumento que obligue a los países a responder por el efecto que
causan sus decisiones respecto al medio ambiente.
Puso el ejemplo que el Plan Verde de la Ciudad de México implica
una inversión de cinco mil 400 millones de dólares y que sólo se han
obtenido de la comunidad internacional dos mil millones.
Se refirió también al peligro en el que se encuentra la Ciudad de
México, que sufre la elevación de dos grados centígrado, el cambio
en sus patrones de lluvias y alertó en el sentido de que su gobierno
carece de posibilidad de duplicar la capacidad del sistema de
drenaje para evitar una gran inundación.
El anfitrión de la conferencia de CGLU informó que en el primer
semestre del próximo año circularán en la Ciudad de México taxis
eléctricos, con lo que disminuirán considerablemente los índices de
contaminación.
Al retomar el tema de la próxima Conferencia de las Partes de la
Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (COP-16) en el
balneario caribeño de Cancún de fines de este mes, dijo que se debe
impedir que esa cumbre tenga la mismo falta de resultados que la de
Copenhague.