Sin indicios de desobediencia del grueso de fuerzas militares de
Madagascar al gobierno de facto de Andry Rajoelina, el grupo de
complotados contra el Ejecutivo y atrincherados en un cuartel
militar parecen hoy aislados.
Un mensaje del gobierno malgache, difundido por la radio y
televisión, exigió este viernes a la población civil que abandone
las cercanías del campo militar próximo al aeropuerto de
Antananarivo, donde se amotinan desde el miércoles último la
veintena de inconformes, informó Prensa Latina.
Pedimos a las familias que habitan el campo militar de Ivato y a
los habitantes de los alrededores que dejen temporalmente sus
lugares y se trasladen a sitios más seguros, precisó la nota del
ministerio de Defensa, sin detalles adicionales.
Hasta el momento se desconocen los resultados de las
conversaciones negociadoras sostenidas la víspera entre
representantes del Estado mayor del Ejército, afín a Rajoelina, y
los complotados.
El líder de los amotinados, general Noel Rakotonandrasana,
admitió ese encuentro con la contraparte gubernamental.
Según fuentes concordantes, citadas por medios de prensa, poco
eco tuvo en la población y militares malgaches la proclama por los
sublevados en la que exponen la suspensión de las instituciones y la
administración de los asuntos del país por un Comité militar.
Esos elementos hacen suponer el presunto fracaso de la asonada
militar, en este inestable país insular del océano Índico, cuarta
mayor isla del mundo, con una población de más de 20 millones de
habitantes.
Horas antes de que se conociera de la insubordinación militar, el
mandatario Rajoelina, en el poder desde marzo de 2009, advirtió que
el Estado adoptará medidas, "ante las veleidades de disturbios",
contra los responsables del fallido levantamiento.
La revuelta militar en Madagascar se inició hace tres días cuando
se desarrollaba en este Estado africano un referendo constitucional,
convocado por el gobierno de facto.
El principal cambio en la Carta Madana contempla la disminución
de la edad mínima de los candidatos presidenciales de 40 a 35 años,
medida que de aprobarse favorecerá a Rajoelina.