Legisladores del Parlamento de Israel (Knesset) insistieron hoy
en que se investiguen y debatan recientes filtraciones sobre los
crímenes cometidos durante la ofensiva armada contra Gaza y las
consecuencias para soldados y el Ejército, reportó Prensa Latina.
Aún cuando fue bloqueado ayer el sitio web israeliswarcriminals
(criminales de guerra israelíes), el diputado Danny Danon pidió
seguir adelante con su solicitud al presidente de la Knesset para
que los comités de Asuntos Exteriores y Defensa abran una pesquisa
urgente.
Según Danon, las indagaciones deben centrarse en detalles de los
200 oficiales y soldados sionistas que llevaron a cabo la operación
Plomo Fundido contra la Franja de Gaza, pero también analizar los
efectos en la seguridad personal y en la moral de los uniformados.
Mientras Danon reclamó castigo para quién esté detrás del sitio
web que definió como publicación destructiva en Internet, el
diputado por el partido opositor Kadima Majallie Whbee instó al
Fiscal General y a la Policía israelíes a proceder con inmediatez en
ese sentido.
Quien atenta contra los soldados, los llama criminales de guerra
y los expone al peligro, debe ser castigado por eso, argumentó Whbee
en referencia a la persona, presuntamente dentro del Ejército local,
que difundió toda la información.
La referida web creada de forma anónima develó el pasado martes
nombres, rangos militares, posiciones en el Ejército, fecha de
nacimiento, y algunos casos fotografías, direcciones particulares y
documentos de identidad de los uniformados que atacaron Gaza.
De hecho, el autor (o los autores) fue enfático al decir que
estos son los responsables directos, agentes del Estado de Israel
que entre (el 27 de) diciembre de 2008 y (el 18 de) enero de 2009
atacaron a cientos de personas durante el asedio de Gaza.
La publicación digital, ya retirada, agregó que la gente que
aparece en esta lista ostentaba puestos de mando en el momento del
ataque, por lo que no sólo participó en el mecanismo asesino del
Estado, sino que también animó a otros a hacer lo mismo.
Al destapar la información el autor identificó claramente al jefe
del Estado Mayor del Ejército israelí, Gaby Ashkenazi, al jefe de la
Inteligencia, Amos Yadlin, y al comandante de la Fuerza Aérea, Ido
Nechustan, entre otros oficiales de alto rango.
El bombardeo durante 22 días por aire, tierra y mar de las tropas
sionistas dejó un saldo de más de mil 400 muertos, unos cinco mil
300 heridos y devastadores daños materiales cuyas consecuencias
sufren aún hoy los 1,5 millones de residentes del enclave palestino.
El escándalo cobró fuerza mientras era juzgado un comandante de
las fuerzas armadas por intentar bloquear una investigación de la
Fiscalía Militar sobre el asesinato de una mujer palestina en Gaza
por parte del batallón Rotem de la Brigada Givati durante la
referida agresión.