Los gobiernos de Colombia y Venezuela sostendrán hoy una reunión
para afianzar la lucha contra el narcotráfico y delitos conexos
entre ambos países, así como mejorar los esquemas de seguridad en la
frontera común.
La cita tendrá por sede a la ciudad caribeña de Cartagena de
Indias, departamento de Bolívar, y estará encabezada por el ministro
colombiano de Defensa, Rodrigo Rivera, y el titular venezolano de
Interior, Tarek El Aissami.
Esta sería la primera reunión de trabajo de las autoridades
encargadas de la lucha contra el tráfico de drogas y delitos conexos
de ambas naciones, en un contexto donde Bogotá y Caracas dirigen sus
esfuerzos por restablecer plenamente sus vínculos diplomáticos,
informó Prensa Latina.
Al encuentro también asistirán los jefes de operaciones y
expertos en narcotráfico de las Fuerzas Militares de Colombia, la
dirección antinarcóticos de la Policía Nacional y funcionarios
técnicos de ambos países.
Ello con el objetivo de lograr un acercamiento entre las
autoridades colombianas y venezolanas que permita trabajar
conjuntamente en la lucha contra el narcotráfico, fundamentalmente.
Acorde con trascendidos, las mesas de trabajo binacionales
abordarán temas como la erradicación de cultivos ilícitos, el
procesamiento de estupefacientes, el control a la producción,
ingreso, desvío y tráfico de precursores y sustancias químicas,
redes de tráfico, interdicción y lavado de activos, entre otros.
El encuentro se realiza de acuerdo con la denominada Declaración
de Miraflores, suscrita por Bogotá y Caracas el pasado 2 de
noviembre, en la que se convino llevar a cabo una reunión de las
autoridades encargadas de la lucha contra el tráfico de drogas y
delitos conexos.
Colombia y Venezuela decidieron recomponer sus vínculos, luego
que los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez se reunieran el
pasado 10 de agosto en Santa Marta, capital del departamento de
Magdalena, Caribe colombiano.
En esa cita ambos estadistas establecieron la reanudación de sus
lazos con base en un diálogo transparente, directo, respetuoso y
privilegiando la vía diplomática.
Para ello se acordó garantizar la permanencia y estabilidad de
las relaciones mediante un estricto cumplimiento al derecho
internacional y aplicando los principios de no injerencia en los
asuntos internos y de respeto a la soberanía e integridad
territorial de los Estados.