En
los amaneceres de este sábado y domingo, Cuba será testigo de un
fenómeno que solo se aprecia una vez cada 365 días, pues dos
tsunamis de corredores desbordarán las calles. Primero, el Maracuba
abarcará todo el territorio nacional, mientras el Marabana inundará
un día después la capital.
Hasta ayer la cantidad de corredores inscritos para el
emblemático circuito dominical sobrepasaba los 2 500 andarines de 73
países, cifras que se espera vayan en aumento, según confirmó la
oficina del Proyecto Marabana-Maracuba.
Carlos Gattorno, director del certamen, quien por estos días no
logra conciliar el sueño pensando en que todo se desarrolle a la
perfección, expresó que la preparación de un año se resume en las
cinco horas que dura la carrera.
¿Cuándo y cómo surgió Marabana?
En 1986 se hizo la primera media maratón de los Congresos
Panamericanos de Educación Física. Después se instituyó la de Ciudad
de La Habana en saludo al Día de la Cultura Física y el Deporte, y
al Aniversario de la Fundación de la Villa de San Cristóbal de La
Habana. Esos fueron los antecedentes de la actual carrera.
¿Cuál es su esencia?
Es un evento reconocido a nivel mundial. A veces se habla de una
superestrella, pero siempre hemos dicho que el maratón lo hace el
último corredor. El ganador quizá se lleve los titulares, pero es el
último quien lo acuña.
Cuando certificamos el circuito no lo hacemos para el récord
mundial, ni para una clasificación olímpica o del orbe, sino para
que la persona de más de 60 años que va a cubrir el trayecto, se
diga a sí misma: "Este es mi récord y el año que viene voy a tratar
de mantenerlo o mejorarlo". Esa es la esencia.