Luego de presentarse en varios escenarios internacionales durante
este año, los jóvenes bailarines de Danza Contemporánea de Cuba
regresarán hoy al país azteca con la producción monumental
Carmina Burana, coreografía del cubano Georges Céspedes, que
mereció el pasado año el Premio Luna, en el Auditorio Nacional de
México.
La obra, una de las más populares del repertorio sinfónico coral
universal, conjuga el video y la danza, lo antiguo y lo moderno con
250 artistas en escena encabezados por las principales figuras de la
compañía y los primeros bailarines Tamara Rojo (Royal Ballet) y José
Manuel Carreño (American Ballet Theatre). El clásico, que aborda
temáticas del amor, el alcohol, los juegos de azar, el destino y la
fortuna, sube también a la escena coros, orquesta y solistas en
vivo.
Basada en cantos de goliardos medievales, Carmina Burana
—cuya versión original es obra del fallecido compositor Carl Orff—
se presentará, respectivamente, los días 21 y 28 de noviembre en el
Auditorio TELMEX, de Guadalajara, y en el Auditorio Nacional del
Distrito Federal, ambos con capacidades para más de 10 000 personas.