El dilema parece igual, pero no lo es. El Campeonato Mundial para
varones propuso una final entre elencos de América y Europa a partes
iguales: Brasil, Cuba, Serbia e Italia. Este fin de semana, las
mujeres allá en Japón abrirán el diapasón a un tercer continente,
Asia.
Rusia, actual monarca; Brasil, subtitular; Estados Unidos por
Norte Centroamérica y el Caribe (NORCECA), y las anfitrionas del
evento, enfrascadas en una irreconciliable batalla por poner los
pies en el podio, preferiblemente sobre su sitio más alto.
Después de victorias y derrotas de 24 equipos viajando por diez
ciudades, llega primero la semifinal, presagio de un acontecer que,
al parecer, deja poco margen a las sorpresas para el día siguiente,
cuando conoceremos a las nuevas monarcas, en caso de que Rusia no
revalide su título.
El Gimnasio Metropolitano de Tokio acogía el encuentro
Cuba-China, al cierre de esta edición, en la disputa por los puestos
del 9 al 12. Fueron cuadros con una trayectoria incierta durante el
clásico, aunque las cubanas mostraron una recuperación en sus dos
últimas salidas. A pesar de que nunca antes las asiáticas se vieron
tan distantes de las posiciones cimeras en competencias del orbe, el
partido puede ir por un cauce parejo para ambas escuadras.
Polonia vs. Holanda completaban esa semifinal, igualmente con
fuerzas niveladas, en el estadio Yoyogi, también en la capital del
país.
Nos acercamos al plato fuerte. En el segundo escalón, por los
lugares del quinto al octavo, en la madrugada de hoy iban al ruedo
Alemania-Turquía, Serbia-Italia, con calidades similares entre las
cuatro, sin obviar que las turcas tienen motivos para sentirse
orgullosas de haber llegado hasta aquí, pues en el 2006 concluyeron
décimas; lo contrario de las serbias, quienes descienden del tercer
escaño, tras haber competido como Serbia y Montenegro en el 2006.
La invicta Rusia sale como favorita ante Estados Unidos, que dio
un salto considerable en comparación con su noveno peldaño cuatro
años atrás. Brasil lleva las de ganar ante Japón, pero ha de
prepararse para el desempeño veloz de un rival muy bien alimentado
por su acomodadora Yoshie Takeshita. Las vencedoras lucharán en la
jornada siguiente por la medalla de oro y las perdedoras buscarán el
bronce, mientras en el caso de Cuba, si aventajara a China, optará
por el noveno puesto en lidia frente al triunfador entre Polonia y
Holanda.