Los
cañeros cubanos generalizarán desde la venidera zafra la resiembra
de los campos de retoños y los fomentados en la temporada invernal,
empleando como semilla el rizoma de otra planta y la cachaza como
sustrato.
Orlando Celso García, ministro del Azúcar, calificó de
fundamental esa atención, para sellar los cañaverales sembrados en
el segundo semestre de cada año, llamados por los agricultores como
fríos, y también los cosechados para la molida (retoños), a fin de
elevar los deprimidos rendimientos.
Expresó que la experiencia ha demostrado la factibilidad de la
resiembra con rizomas (tallo subterráneo con raíces de la planta) y
regando cachaza, un subproducto de los ingenios en la fabricación de
azúcar, para brindarle humedad a la semilla.
En los últimos años el rendimiento promedio de las plantaciones
sembradas en esa época es de solo 45 toneladas por hectárea, y
cuando son cortadas en la zafra el campo de retoño este indicador
baja a 20 ó 22.
El titular dijo que el resultado obedece a deficientes siembras,
no aplicar la resiembra en correspondencia con todas las fallas de
germinación y en el momento adecuado y enyerbamiento.
Consultado por la AIN, Santos Gómez, científico del Instituto
Nacional de Investigaciones de la Caña de Azúcar en la filial
camagüeyana, confirmó que mediante el empleo de cachaza fresca la
resiembra, por sus características, posibilita mantener la humedad
para el desarrollo de la nueva planta hasta 45 días, aunque no
llueva.
La cosecha de la caña se realiza en la estación seca, y de allí
que esa atención a los plantíos se haga con el subproducto, pues,
además, lo que predomina en Cuba son áreas de secano, o sea sin
irrigación.
El investigador señaló que se aplican dos paletadas de cachaza en
el fondo de un hueco abierto donde ocurrió una falla, si la
distancia entre plantones es mayor de 60 centímetros, encima se pone
el rizoma y se tapa con tierra.
Otra ventaja de utilizar la cachaza es que este compuesto se
convierte en abono orgánico para la nueva planta.