"Los
logros de Cuba en la atención del recién nacido descansan en el
trabajo médico y la decisión política de su Gobierno de brindar la
máxima protección de salud a la madre y al niño", indicó ayer en un
congreso en La Habana el profesor Augusto Sola, presidente de la
Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN), organización que
reúne a más de 2 200 miembros de 26 naciones.
La extensión y gratuidad de la salud a todo el país, reconoció, y
el celo por el mejoramiento constante de la calidad en la asistencia
que se ofrece a la mujer, incluso, desde el momento que piensa
embarazarse, han permitido alcanzar tasas de mortalidad infantil de
menos de 5 por 1 000 nacidos vivos, la más baja de América Latina.
Ello viene posibilitando que nazca un número menor de niños y
niñas enfermos, o de bajo peso, con mucho menos riesgo de
prematuridad; en dos palabras, han logrado "que haya cada día
mejores bebés".
Conocedor profundo de la realidad cubana —ha visitado a nuestro
país en más de 20 ocasiones—, puso de relieve que el pasado año Cuba
alcanzó una supervivencia del 88% de los niños recién nacidos que,
por problemas respiratorios, requirieron de ventilación artificial
en Unidades de Cuidados Intensivos, lo que calificó de
"inimaginable" en ningún país de América Latina.
En Latinoamérica, afirmó, el mayor problema en el cuidado de los
recién nacidos enfermos es la gran disparidad existente "por la
falta de justicia y de equidad", y apuntó, no sin un dejo de
tristeza, que "impresiona" que en nuestra región se registren aún
tasas de mortalidad infantil de 40 y hasta de 60.
Autor de cuatro libros y un sinnúmero de artículos científicos,
el entrevistado, que ejerce como Profesor de la especialidad,
confiesa su pasión por la Neonatología, dedicada fundamentalmente a
la atención de los recién nacidos enfermos, y, también, por la
educación en el ámbito de su saber.
Por ello quiere dejar un mensaje a sus colegas. En las unidades
de Cuidado Intensivo Neonatal, los médicos y enfermeras deberían
reconocer que los padres del bebé enfermo "no son visitas", y deben
estar junto a sus hijos cuando quieran y puedan. "Sabemos
científicamente el favorable impacto que ejerce en el cerebro del
bebé la presencia de la madre".
El doctor Sola, neonatólogo argentino artífice mayor de la
creación de la SIBEN en el 2006, que acoge en su seno a médicos y
enfermeras, recibió recientemente un premio de la Academia Americana
de Pediatría por su contribución internacional a la salud neonatal.
Refirió a Granma que en el acto de entrega de la
distinción en Washington, y ante unos 3 000 concurrentes, expresó
que las naciones que empiezan a respetar al recién nacido enfermo
deberían ser reconocidas por sus grandes valores humanos, y dijo
que, hasta ahora, es Cuba la única sociedad como tal que ha
implementado y cumplido con ese derecho.