Por cabotaje (transporte entre puertos de un mismo país,
navegando relativamente cerca de la costa) actualmente se mueven
alimentos para la canasta básica, incluida el azúcar; así como
mieles, acero, cemento, materiales de construcción, algunos equipos,
combustible para los cayos, y toda la mercancía que demanda el
municipio especial de la Isla de la Juventud.
Al ser Cuba un archipiélago, resulta ventajoso este tipo de
transportación, pues el índice de consumo de toneladas de
combustible por millones de toneladas/kilómetros, resulta menor
comparado con otros medios de transporte, con excepción del
ferrocarril.
Es por ello que en el proyecto de lineamientos de la política
económica y social del VI Congreso del Partido, se destaca la
necesidad de profundizar en el balance de carga del país,
priorizando el empleo de los medios de transporte más eficientes:
ferrocarril, cabotaje y empresas especializadas de transporte, en
ese orden.
Sin embargo, en opinión de Rodríguez Hernández, aún no se ha
logrado el índice de consumo deseado. Las condiciones de las 23
embarcaciones dedicadas a la navegación de cabotaje no son óptimas,
y su número es insuficiente; aunque —subrayó— podemos usarlas más
adecuadamente.
En el 2009 por cabotaje fueron transportadas unas 240 000
toneladas de mercancías; de ellas, 140 000 en el triángulo
Batabanó-Gerona-Cayo Largo. La demanda en ese periodo se suponía
fuera superior a las 300 000 toneladas; sin embargo, parte de esa
cantidad se trasladó por otros medios de transporte, incluso con
índices de consumo de combustible más altos. Situaciones como esta
deben ser revertidas al consolidarse el actual proceso de
reordenamiento de la transportación de carga que ejecuta el
Ministerio del Transporte (MITRANS).
Según explicó el Director general, el objetivo de Navegación
Caribe es llegar a transportar 500 000 toneladas dentro de tres
años. Para ello, precisó, tenemos que lograr, entre otras cosas, que
las embarcaciones realicen tráfico con itinerarios fijos donde sea
factible hacerlo, tal como existe hoy en el triángulo
Batabanó-Gerona-Cayo Largo, en el que las embarcaciones salen en
días y horas determinadas.
Otro aspecto, dijo, es lograr que las embarcaciones vayan y
retornen con mercancías, lo cual reduce los costos. "Nuestra
aspiración es que trasladen en un sentido a plena capacidad y
retornen al menos con un 30% de carga. Hoy solo alcanzamos el 15%".
Al respecto aseguró que el MITRANS realiza una conciliación con
todos los organismos de la economía para conocer de antemano la
carga que van a mover y en qué dirección, con vistas a garantizar
una mejor organización, distribución y uso de las embarcaciones, y
de esta manera ser más eficientes y ahorrar combustible.
El capitán alertó, además, de la necesidad de conformar una
entidad, que en la rama marítima se llama transitaria, dirigida a
organizar el tráfico de cargas. Navegación Caribe —acotó— hoy solo
tiene contacto con transitarios en la Isla de la Juventud, con
buenos resultados.