Autoridades de Trinidad y Tobago descubrieron una agencia que
espiaba llamadas telefónicas, mensajes de texto y electrónicos de
numerosos ciudadanos, incluida la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar,
reporta Prensa Latina.
La pesquisa policial determinó que la instancia operaba dentro
del Ministerio de Seguridad Nacional y, durante cinco años,
monitoreó la comunicación de determinadas personas dentro del país.
Políticos de todos los partidos, senadores independientes,
directivos sindicales, jueces, consejeros de condados, comerciantes,
académicos, abogados privados y artistas formaban parte de la lista.
Durante la operación para desarticular la agencia fueron
incautados varios millones de dólares y armas de fuego.
La mandataria confirmó a medios de prensa que las escuchas se
mantuvieron hasta hace al menos dos semanas, sin que se le informara
nada al respecto en su calidad de Presidenta del Consejo de
Seguridad Nacional.
También se desconoce a quien iba dirigida la información que se
acumuló durante años y cual sería su uso.
De acuerdo con diarios locales, ante la situación, se aplicaron
medidas emergentes que incluyeron el despido del director de la
Agencia de Servicios estratégicos y de Inteligencia, Nigel Clement,
y la revisión del aparato de Seguridad Nacional.
Igualmente se orientó una sesión especial del Parlamento, en la
cual se analizará un proyecto de ley para vetar la intercepción de
comunicación privada, a menos que sea autorizado por una orden
judicial.