La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) compró siete mil 230
millones de dólares en bonos del Tesoro, como parte de un plan
anunciado recientemente para reactivar la economía del país, reporta
Prensa Latina.
Esa entidad aprobó un nuevo paquete de estímulo monetario de 600
mil millones, para mantener las bajas tasas de intereses y estimular
la demanda.
La FED indicó que la compra se desarrollará hasta junio de 2011,
a razón de unos 75 mil millones de dólares por mes.
En tal sentido, expertos alertan sobre los riesgos de una nueva
burbuja de especulación financiera y de una creciente y
descontrolada subida de los precios.
En ese sentido, recordaron que la FED recurrió a ese estímulo
monetario a comienzos de 2008 cuando adquirió unos dos billones de
dólares en papel.
Al respecto, el presidente del Consejo de Recuperación Económica
del Gobierno de Barack Obama, Paul Volcker, afirmó que inyectar más
dinero a la economía, generará riesgos inflacionarios a largo plazo.
Opinó que cuando hay tasas de interés tan cercanas a cero como
las actuales, no quedan muchas opciones.
Volcker consideró que la FED tiene restringidas herramientas de
política monetaria, por estar cerca de los límites de lo que puede
hacer".
También se mostró pesimista sobre el panorama general de la
economía, con pocas posibilidades de una fuerte recuperación,
principalmente a causa del elevado desempleo y el déficit fiscal.
Dicha medida recibió duras críticas, porque inunda el mercado con
billetes verdes y los hace más barato frente a otras divisas,
situación que otorga ventaja a los productos de Estados Unidos en el
espacio mundial y los abarata, en detrimento de las naciones más
pobres.