Analistas estadounidenses señalaron este viernes que el
presidente Barack Obama debería considerar una misión menos
ambiciosa en Afganistán si no recibe pronto noticias de progreso,
debido al alto costo que implica la guerra para Washington.
Un grupo de trabajo de 25 personas, encabezadas por el ex
secretario de Estado Adjunto Richard Armitage, y el asesor de
seguridad nacional Samuel Berger, precisó que veía señales poco
alentadoras en la nación centroasiática, reporta Prensa Latina.
Según la televisora NBC, el equipo recomendó en un informe de 98
páginas que si no mejoran las noticias para cuando el ejecutivo
analice la situación en diciembre, el presidente debería reducir la
implicación en la guerra.
Somos conscientes de la amenaza real que enfrentamos. Pero
también somos conscientes de los costos de la presente estrategia.
No podemos aceptar estos costos a menos que la estrategia comienza a
mostrar signos de progreso, dijo el grupo.
Obama puso julio de 2011 como fecha tope para iniciar la retirada
y el traspaso de las labores de seguridad a personal afgano, pero
cada vez son menos los que esperan que tal cronograma se cumpla, y
algunos funcionarios ya comenzaron a hablar de 2014.
La estrategia de la actual administración se apoya en el
despliegue de miles de soldados estadounidenses con respaldo de la
OTAN, a la vez que potencia el entrenamiento de personal de ese país
para un futuro traspaso del control de operaciones.