La
música cubana fue distinguida la víspera con dos gramófonos latinos,
uno de ellos adjudicado a una de sus figuras más notables, el
guitarrista y compositor Leo Brouwer.
Los artistas residentes en la isla integraban la candidatura en
siete categorías.
Brouwer ganó por primera vez el lauro en el apartado de mejor
disco de música clásica con Integral cuarteto de cuerdas, producido
por la Sociedad General de Autores y Editores de España, en el que
participa el Cuarteto de La Habana.
Interrogado por Prensa Latina sobre su nominación, en octubre
último, expresó su satisfacción por el trabajo de los intérpretes
que lo acompañaron en ese proyecto, pero prefirió abundar en las
restricciones impuestas por el gobierno estadounidense que, de
manera reiterada, han impedido su presencia en ese país.
También obstaculizaron el intercambio cultural, añadió, con otros
artistas de la isla.
Jesús (Chucho) Valdés, el músico cubano más premiado en los
Grammys, sumó un séptimo lauro a su trayectoria por su colaboración
con la española Concha Buika en el CD El último trago, un homenaje a
la mexicana Chavela Vargas en su 90 cumpleaños.
Grabado en abril de 2009 en los estudios habaneros Abdala, el
disco recopila 13 temas de autores como Agustín Lara y José Alfredo
Jiménez.
Otros nominados de la isla fueron el trovador Silvio Rodríguez
con Segunda Cita ; Edesio Alejandro y la colección 100 sones
cubanos; el grupo Sierra maestra y Sonando ya; y el Septeto habanero
con su fonograma 90 años, orgullo de los soneros.
A ellos se agrega Descember Bueno, quien compitió en mejor
canción del año con el tema Cuando me enamoro, compuesto para el
español Enrique Iglesias y el dominicano Juan Luis Guerra.