Un singular contacto con la historia constituyó para los
corresponsales de la Agencia de Información Nacional (AIN) en la
provincia la visita al Museo de la Brigada de la Frontera, en
Guantánamo.
Una veintena de periodistas recorrieron las salas que guardan la
memoria de la brigada, nacida como batallón el nueve de noviembre de
1961 para salvaguarda la frontera impuesta a Cuba por la existencia
desde el pasado siglo de la ilegal base norteamericana en territorio
de Guantánamo.
La base naval es una porción de mar y tierra usurpada a Cuba
justo al mediodía del 10 de diciembre de 1903, a la sombra de la
Enmienda Platt, documento que tras la intromisión americana en la
guerra hispano-cubana, se impuso como apéndice a la independencia de
la Isla.
Ante una gran maqueta que reproduce a escala todo el territorio
ilegalmente ocupado por los marines en el municipio de Caimanera, a
unos 30 kilómetros al Sur de la urbe guantanamera, los periodistas
recibieron información de los antecedentes y actualidad del enclave
militar yanqui.
Durante la lucha contra Fulgencio Batista el enclave fue base de
aprovisionamiento a las fuerzas de la tiranía y después de 1959,
apoyó bandas contrarrevolucionarias y perpetró viles provocaciones
como el asesinato de los combatientes Ramón López Peña y Luis
Ramírez López.