CARACAS, 10 noviembre.— La Unión Nacional de Trabajadores de
Venezuela (Unete) tiene una postura de claro apoyo a todas las
nacionalizaciones, expropiaciones y recuperaciones que viene
haciendo el estado, afirmó hoy Marcela Máspero, coordinadora de esa
agrupación.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, la líder sindical
aseguró que para Unete ese es un tema estratégico, porque se trata
de un asunto de soberanía y está relacionado con la construcción de
un país para todos.
Máspero subrayó que esa soberanía tiene que ver además con la
distribución de las riquezas y con la participación de los actores
sociales.
Reconoció que, como dice el presidente Hugo Chávez, estas
empresas que son rescatadas por el estado no se convierten
automáticamente en socialistas y es ahí donde se cumple el papel de
los trabajadores.
En ellas, primero hay que acabar con la explotación, la
tercerización y erradicar definitivamente la odiosa división social
del trabajo, remarcó.
Aseguró que la burocracia impide, en muchas de esas empresas, la
participación de los trabajadores en el proceso de traspaso de
propiedad.
Consideramos que el acento hay que colocarlo en el modelo de
gestión, dijo la coordinadora de Unete.
Explicó que la Ley del Trabajo vigente en Venezuela es
discrecional a favor del capital y, aunque hay avances como la
solvencia laboral que se logró en la Revolución, o los decretos de
inamovilidad, la propia estructura del Ministerio del Trabajo hace
que esas conquistas retrocedan.
En ese sentido urge acabar con la burocracia que frena todos los
avances de los trabajadores venezolanos, reiteró.
Por eso los trabajadores necesitan un nuevo instrumento legal que
permita sanciones penales para quienes vulneren sus derechos;
propicie un nuevo papel al Ministerio así como el control social en
todas las actividades de la Inspectoría del trabajo, entre otros
elementos.
Ayer martes, unos ocho mil venezolanos se unieron a una marcha
convocada por Unete en esta capital para exigir, entre otros temas,
la aprobación de una nueva Ley del Trabajo.
Máspero aseguró que fue una movilización profundamente política
en la cual los trabajadores demostraron su fuerza y cohesión.
Aseguró que continuarán instando a las autoridades y a la
Asamblea Nacional para que se apruebe la normativa este año, antes
de que se instale en enero el nuevo parlamento.
Si en el actual período legislativo no se logra habilitar el
instrumento legal que necesitan los trabajadores venezolanos para
seguir acabando con la estafa del capital, a Unete le tocará
construir la agenda parlamentaria en la calle, aseguró Máspero.