Diversos resortes comienzan a moverse este miércoles en Naciones
Unidas en torno al Sahara Occidental tras el marcado sigilo
mantenido por la organización frente a la crisis desatada por
Marruecos en ese territorio.
La señal de arrancada fue dada anoche al concluir un encuentro
informal entre delegaciones del Frente Polisario y el gobierno
marroquí, el primero luego de casi 10 meses de parálisis en los
contactos de ese tipo, reporta Prensa Latina.
La reunión de dos días estuvo a punto de cancelarse debido a la
operación lanzada el lunes por fuerzas de Rabat contra un campamento
de pobladores saharauis que protestaban contra la ocupación del
Sahara Occidental por Marruecos.
De acuerdo con fuentes del Polisario, el asalto costó la vida a
alrededor de una decena de personas en el campo de Gdeim Izik, donde
se habían instalado más de 20 mil saharauis. También perecieron
varios efectivos del lado agresor.
No obstante, la cita bilateral auspiciada por la ONU sesionó
lunes y martes en la localidad neoyorkina de Manhasset y concluyó
con el acuerdo de nuevos intercambios en diciembre y enero próximos.
Se trató de la tercera ronda de conversaciones informales entre
el Frente Polisario y Marruecos y, al igual que las anteriores,
contó con la presencia de representantes de Argelia y Mauritania,
países vecinos del Sahara Occidental.
Según informó en un comunicado el enviado especial de la ONU para
ese conflicto, Christopher Ross, en las discusiones cada parte
rechazó las propuestas de la otra, aunque comenzaron a construir una
nueva dinámica para próximos pasos del proceso negociador.
Las delegaciones de las dos partes y de los dos países vecinos
conversaron sobre el programa de construcción de medidas de
confianza presentado por el Alto Comisionado para los Refugiados,
apuntó la nota.
También se logró un entendimiento para reanudar las visitas
familiares, aunque limitadas a las realizadas por vía aérea y sobre
la base de la estricta aplicación del plan acción acordado en 2004.
Al respecto, se convino que las cuatro representaciones (Polisario,
Marruecos, Argelia y Mauritania) sostengan un encuentro con la
oficina del Alto Comisionado de la ONU en Ginebra para tratar sobre
la ejecución completa de ese esquema.
La declaración de Ross no mencionó la crisis provocada por el
ataque marroquí al campamento de Gdeim Izik.
En cambio apuntó que en el encuentro hubo amplias y francas
discusiones sobre las propuestas de cada parte en una atmósfera de
respeto mutuo.
Por otro lado, el Consejo de Seguridad estudia la posibilidad de
realizar una sesión de carácter informativo entre sus 15 miembros
dedicada al tema del Sahara Occidental y la situación creada a raíz
del asalto de Marruecos a Gdeim Izik.
El órgano está presidido este mes por el embajador del Reino
Unido, Mark Lyall Grant, y lo integran además Rusia, China, Francia,
Estados Unidos, Brasil, Líbano, Nigeria, Gabón, Bosnia y
Herzegovina, México, Uganda, Japón, Austria y Turquía.
Desde la década del 1980 la ONU aboga por realizar un plebiscito
sobre autodeterminación en el territorio ocupado por Rabat, mientras
Marruecos lanzó hace dos años un proyecto para una llamada
autonomía.
En 1991 Naciones Unidas estableció su Misión para el Referéndum
en el Sahara Occidental, integrada en el presente por unos 230
efectivos procedentes de más de 20 países.