Técnicos paleontólogos con el auxilio de una retroexcavadora
extrajeron con éxito el caparazón de un gliptodonte que fue
descubierto a mediados de agosto en el departamento uruguayo de
Soriano, a 280 kilómetros de la ciudad de Montevideo.
Los restos fósiles, con una antigüedad estimada en 10 mil años,
se encontraban en un pequeño curso de agua que dificultaba la
extracción, por lo tanto especialistas decidieron desviar la pequeña
cañada y preservar el lugar hasta que el terreno secara.
El destino será el Museo Lacan Guazú de la ciudad de Dolores, en
la región sorianense, que atesora partes óseas de animales
prehistóricos y otras piezas halladas en la zona.
Expertos aseguran que la osamenta coresponde a un gliptodonte,
perteneciente a la familia glyptodontidae, género Panochthus, y la
masa recuperada se estima en alrededor de una tonelada.
Los gliptodontes son una de las formas más atractivas entre los
mamíferos del pleistoceno tardío, holoceno temprano de Suramérica,
de acuerdo con la literatura especializada.
A pesar de su parecido superficial con los armadillos, con los
que están emparentados, ambas especies se separaron hace más de 50
millones de años.