Un ambiente y sabor a
la isla se apoderó del capitalino Centro Cervantes con la
presentación del libro Los rusos en Cuba, de Alexander Moiseev y
Olga Egorova, quienes trabajaron cuatro años en ese país.
La presentación de la publicación se transformó en momento de
revelaciones desde la fecha de los primeros contactos entre rusos y
cubanos hasta los responsables de la huella rusa en la nación
caribeña.
Moiseev se refirió, sobre todo, al médico e intelectual Fiodor
Korchavin, quien vivió en la Cuba entre 1782 y 1784 y dejó vasto
testimonio de la fauna, las costumbres y su rechazo al régimen
esclavista imperante en aquella época.
Los autores también destacaron la participación de tres rusos en
el apoyo a la lucha por la independencia de los cubanos contra el
colonialismo español, entre otros pasajes de la historia común de
ambas naciones que llegan hasta nuestros días.
Egorova describió sus experiencias en Cuba, a donde llegó sin
conocer el español y en cuatro años supo apreciar el tesoro humano,
como describió, guardado entre los cubanos, su manera de buscar
soluciones a los problemas y su agradecimiento a la Unión Soviética.
Por su lado, el embajador cubano en Rusia, Juan Valdés Figueroa,
afirmó que la relación entre ambos estados va más allá en el tiempo.
Ello demuestra la vocación que siempre tuvo este país por nuestro
continente y nos sentimos necesitados de ese vínculo con una nación
de gran importancia en la palestra internacional, con un peso
político, económico y cultural sólido, apuntó Valdés Figueroa.
Como parte del relanzamiento de los nexos bilaterales, afirmó,
destaca la cosecha de autores e intelectuales como Egorova y Moiseev,
quien recién ingresó a la Unión de Escritores de Rusia y recibió el
Diploma de Oro, otorgado por la Liga de Escritores de
Eurasia.Presentan en Moscú libro Los rusos en Cuba