El gobierno costarricense comenzó las acciones de recuperación
tras una semana de afectaciones por lluvias que dejaron 27
fallecidos y miles de damnificados, reporta Prensa Latina.
Vanesa Rosales, presidenta de la Comisión Nacional de Emergencias
(CNE), dijo que la mejoría del clima ha permitido trabajar muy
fuertemente en las actividades enfocadas en la asistencia
humanitaria.
El Estado intenta llegar a regiones cuyas principales vías de
acceso se encuentran interrumpidas y, para ello, se auxilia de
aviones procedentes de naciones como Colombia y Guatemala.
El trabajo en localidades incomunicadas se mantiene y, gracias al
restablecimiento de algunas rutas, se ha logrado llevar alimentación
y agua a individuos que permanecían sin estos suministros desde el
jueves último.
Por su parte, el ministro de Educación, Leonardo Garnier, informó
sobre el reinicio de las clases en la mayoría de los colegios y
escuelas, excepto en aquellos centros que aún funcionan como
albergues para damnificados.
En todo el país unas tres mil 745 personas permanecen en refugios
temporales, y el Gobierno mantiene la alerta roja en el litoral
Pacífico y el Gran Área Metropolitana.