Un reporte preliminar indicó que el huracán Tomas dejó pérdidas
valoradas en 500 millones de dólares a su paso por Santa Lucía,
además de 14 muertes confirmadas.
Luego de un recorrido aéreo para determinar los perjuicios, el
primer ministro santalucense, Stephenson King, afirmó que la mayor
necesidad es de agua potable.
Para aliviar ese problema las unidades de excavación intentan
recuperar los daños ocasionados en la presa de Roseau, aunque los
niveles de destrucción son considerables, reportó Prensa Latina.
Guy Mayers, ministro de Trabajo y Comunicaciones, advirtió que
tardará al menos una semana para hacer funcionar las fuentes de
abasto de agua, razón por la cual buscan medidas emergentes para el
suministro del vital líquido.
El titular adelantó que ya hay pequeñas áreas disponibles para
comenzar el abastecimiento de cerca de cuatro millones de galones de
agua por día, aunque la demanda es de alrededor de nueve millones
diarios.
Tras el recorrido, el gobernante advirtió que la agricultura y la
infraestructura sufrieron afectaciones severas, especialmente en
Vieux-Forte, al sur y en las villas occidentales de Soufriere y
Canaries.
Afortunadamente, gobiernos vecinos ya comenzaron a enviar
cargamentos de ayuda humanitaria para colaborar con la
reconstrucción de este país del Caribe Oriental.
El Sistema Caribeño de Seguro de Riesgo para Catástrofes
concederá 3,2 millones de dólares a Santa Lucía en cuanto esté el
reporte definitivo de daños.
Los jefes de gobierno de Granada, Tillman Thomas, y Trinidad y
Tobago, Kamla Persad-Bissessar, se comprometieron a viajar a
Castries para valorar las áreas específicas de cooperación.
Thomas aseguró que Granada es el estado más experimentado en
casos de desastre por los trastornos recibidos en 2004 y 2005 tras
el paso de los huracanes Iván y Emily, repectivamente.
Por su parte la mandataria trinitaria, quien ya estuvo en
Castries, afirmó: "quiero dejar claro que mantenemos nuestro
compromiso de ayudar al pueblo de Santa Lucía. Nada nos detendrá
para asegurar el apoyo requerido en este momento de necesidad".
La declaración de Persad-Bissessar ocurrió en medio de fuertes
críticas luego de un reciente comentario suyo en el cual señaló que
cualquier asistencia proveniente de su país debería representar
beneficios.