Mientras en México se discute sobre las consecuencias del aumento
promedio de la temperatura por los cambios climáticos, los
capitalinos y norteños amanecieron hoy bajo los helados efectos del
séptimo frente frío de la temporada invernal, informó Prensa Latina.
El día soleado de la víspera confundió a los residentes del
Distrito Federal, que soportaron al amanecer temperaturas de un
grado centígrado bajo cero, las cuales se repitieron en la madrugada
de este lunes.
Pese al ambiente congelado, los mexicanos debaten sobre el
incremento de las temperaturas en la nación, algunas por encima del
promedio mundial. Valentina Davydova, gerente del Servicio
Meteorológico Nacional, asegura que la media aumentó un grado
centígrado a escala nacional, frente al 0,75 del orbe.
La meteoróloga explicó que en el noroeste del país (Baja
California, Sonora y sur de Sinaloa), el incremento ha sido de entre
dos y tres grados centígrados en los últimos 10 años, si se compara
con las registradas desde el año 1971 al 2000.
Lo que vemos coincide con la perspectiva de cambio climático,
pero aún es temprano para hablar de que el aumento es por esa razón,
porque puede ser provocado por el mal uso del suelo, como la
deforestación y urbanización, opinó la especialista.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, informó
recientemente que en la capital mexicana se elevó tres grados
centígrados la temperatura promedio y aclaró que no todo se debe al
cambio climático global, sino también a la expansión de la ciudad.
Sobre este particular precisó que los trabajos de pavimentación
realizados en la mitad de la superficie del Valle de México,
provocaron la alteración del clima.
El Instituto de Servicios Unidos Reales, con sede en Londres, en
su reporte "Impactos relacionados con el clima en la Seguridad
Nacional en México y Centroamérica", advirtió sobre la conmoción que
pudieran tener los cambios del clima en la sociedad mexicana.
Las sequías y las altas temperaturas ya afectan la producción de
alimentos en las regiones antes mencionadas, lo que provocaría un
incremento de la emigración por razones económicas y crearía las
condiciones para un aumento del trabajo ilícito y por ende de la
violencia, asegura el documento.