Con la alegría por la celebración del 50 aniversario del inicio
de relaciones diplomáticas todavía palpable, China, Latinoamérica y
el Caribe miran ya a la próxima década de sus nexos con una visión
común: continuarán fortaleciéndose.
Esa conclusión constituyó hoy un pronóstico coincidente entre los
oradores en la jornada inaugural de un foro académico con
participación de expertos y diplomáticos de este país y las dos
regiones, el cual se propone profundizar el conocimiento mutuo para
favorecer vínculos más sólidos basados en el respeto y el beneficio
común, reporta Prensa Latina.
Nada irreal en el vaticinio. Se trata de relaciones maduras entre
naciones en desarrollo con problemas comunes que imponen una mayor
coordinación frente a desafíos como los efectos del cambio
climático, la crisis internacional y la necesidad de garantizar la
seguridad alimentaria y energética, entre otros.
A esos objetivos debe aportar la reunión de dos días organizada
por el Instituto de Asuntos Exteriores del Pueblo Chino, poco
después de la referida efeméride. Hoy los estados de aquellas
regiones con vínculos de ese tipo con el gigante asiático suman 21.
Las recomendaciones de estos expertos servirán de guía a los
respectivos gobiernos para trazar sus nexos con la segunda economía
del mundo, en tanto a los anfitriones les resulta herramienta útil
para igual propósito con las otras partes, según se reconoce.
El mencionado pronóstico se explica por hechos concretos. El
comercio bilateral superó los 80 mil millones de dólares en el
primer semestre del año y se augura una cifra récord al cierre del
ejercicio, de acuerdo con estadísticas divulgadas en la apertura del
encuentro.
China es el primer socio comercial de Brasil y Chile, segundo de
Argentina, Cuba y Costa Rica, mientras América Latina es superada
solo por Asia como destino de las inversiones del gigante asiático.
Esos datos confirman la dinámica de relaciones enfrentadas al
reto de equilibrar la balanza comercial, hoy favorable a este país,
y a las que se les debe incorporar contenidos más allá de la oferta
de recursos naturales y energía por parte de aquellas regiones, las
cuales reciben otros de alto valor agregado y manufacturas.
Debe recordarse que estos nexos tienen a su favor el frecuente
intercambio de visitas de alto nivel, sobre todo en los últimos tres
años, cuando China acogió eventos como los Juegos Olímpicos de 2008
y la Exposición Universal de Shanghai, de mayo a octubre pasados.
A ello se añaden foros empresariales que también debatieron vías
para fortalecer la cooperación, incluido el apoyo a programas de
desarrollo, sobre todo en el caso de los pequeños estados del Caribe
insular.
Pero en la cita se mira más al futuro que al pasado, por eso el
embajador de Colombia en esta nación y Decano del Grupo de Países de
América Latina y el Caribe, Guillermo Vélez, reiteró el llamamiento
a impulsar la idea de realizar aquí una Cumbre entre las tres
partes, como la efectuada por China con África en 2007.
A juzgar por las reacciones, la iniciativa cobra fuerza y de
hacerse realidad, estos vínculos vivirán todavía mejores tiempos en
la próxima década.