El Ministerio de Salud Pública haitiano advirtió que la
propagación de la enfermedad, podría acelerarse debido a las
inundaciones causadas por el fenómeno meteorológico, que golpeó el
viernes pasado el país con vientos de hasta 130 kilómetros por hora.
Yoléne Surena, de Protección Civil, informó en una rueda de
prensa junto al presidente del país, René Préval, y el primer
ministro, Jean Max Bellerive, que en Puerto Príncipe 317 carpas de
desplazados del sismo del 12 de enero pasado quedaron destruidas por
el impacto de Tomás.
El jefe de Estado haitiano afirmó que la situación empeoró, ya
que por un lado "tenemos los ríos que llevan la bacteria a todas
partes, y por otro, a personas que han sido desplazadas y que
también podrían portar la bacteria de cólera".
"La falta de agua potable, alimentos contaminados y el sistema
sanitario colapsado, así como las inundaciones provocadas por Tomás,
facilitan que el cólera se extienda por todo el territorio
haitiano", advirtieron las autoridades sanitarias.
La situación más alarmante se registra en el norteño departamento
de Artibonite, no solo porque es la zona más afectada por la
enfermedad, sino porque las lluvias y los fuertes vientos asociados
a Tomás provocaron inundaciones en amplias áreas.