22 Festival Internacional de Ballet de La Habana

La noche de Lezama

TONI PIÑERA

Foto: Nancy ReyesLa danza está íntimamente relacionada con el resto de las artes y, durante los Festivales Internacionales de Ballet de La Habana, se hace realidad esta amistad sobre las tablas. La literatura es una de ellas. Por tal motivo, y en ocasión del centenario del natalicio del gran intelectual cubano, una noche se le dedicó a José Lezama Lima.

Como una premonición, las notas escritas al margen de una hoja de papel por el autor de Paradiso hacia 1972, y publicadas en el programa de su Gala cobraron vida esa noche porque, como él soñaba, logró "bailar el silencio y la música estelar". Dos estrenos mundiales coreografiados por Alicia Alonso vieron la luz: Muerte de Narciso inspirado en el poema homónimo que contrariamente a lo que sucede al bello adolescente en el mito clásico, Alicia lo recreó en el universo lezamiano: no se lanza al agua sino que se fuga de la realidad, trasciende¼ En escasos minutos, con música de Julián Orbón —quien perteneció al grupo Orígenes creado por Lezama—, un vocabulario minimal, una escenografía de espejos a la orilla de un río, y el hermoso telón frontal realizado por el artista de la plástica José Luis Fariñas, junto con los diseños de Ricardo Reymena, transcurre la entrega que se interna en las interioridades del ser humano, muy bien bailada por el juvenil Yanier Gómez.

El otro estreno: La noche del eclipse, un hermoso y lírico pas de deux que evoca el amor entre dos jóvenes poetas cubanos del siglo XIX: Juana Borrero/Carlos Pío Urbach, quien murió en la manigua combatiendo con los mambises. Anette Delgado y Yadil Suárez fueron los felices portadores de esta pequeña joya coreográfica que "retrata" en el movimiento el primer encuentro de ambos en una noche de eclipse¼

Habanera suite, de Ramón Oller, constituyó el tercer estreno mundial de la noche. Un trabajo refrescante, con puntos a favor en la excelente música seleccionada (Liuba María Hevia, Marina Rossel, Carlos Cano y Steve Reich) que colorea el ambiente, donde se mueven los bailarines del BNC en otro estilo, el contemporáneo, demostrando que lo clásico es columna vertebral para lograr el resto, y el regreso a la escena de una de las grandes de la danza cubana: María Elena Llorente, quien dejó una estela de maestría y buen hacer. Muy bien Anette Delgado/Alejandro Virelles, Verónica Corveas y Jessie Domínguez. El conocido autor español, quien ha marcado otras huellas anteriores con la compañía cubana como Una flor, una flor, el pasado Festival, acercó esta pieza sin argumento, que tiene como talón de Aquiles el tiempo, que se excede, y por momentos se reiteran los movimientos privándola de un sostenido aliento creativo. En esta jornada brilló particularmente Vladimir Malakhov (del Ballet de la Opera de Berlín) con una versión de La muerte del cisne, de Mauro de Candia, donde el bailarín ofreció, con gran pureza de movimientos, una eficaz combinación de pericia técnica y sensibilidad interpretativa.

El paso firme y desbordante de estilo y baile de Bárbara García al lado de Javier Torres —ha estado a muy buen nivel en todo lo representado también—, se sumó ahora en Desnuda luz del amor, coreografía de Alicia Alonso, como otra hermosa imagen del Festival desbordante de expresividad e interpretación. Apolo, la siempre agradecida pieza de George Balanchine había abierto la noche, pero a pesar de los buenos intérpretes que pusieron la piel en los personajes careció de intensidad para llegar al auditorio como nos tiene acostumbrados.

ENTRE-TELONES

¼ Un Lago de los cisnes para el recuerdo protagonizó Viengsay Valdés la tarde del sábado en el teatro Karl Marx. Un nivel de actuación de alto vuelo creativo, un baile inteligente y mesurado fueron signos evidentes de una madurez interpretativa que fue altamente ovacionada en el coliseo. En general, el clásico estuvo muy bien bailado por los solistas y cuerpo de baile¼ Calurosamente fueron recibidas las coreografías ganadoras del VII Certamen Iberoamericano de Coreografía Alicia Alonso 2010: Espectral, de Maysabel Pintado (Cuba) y Entomo, de Elías Aguirre/Alvaro Esteban (España), cuyo estreno mundial ocurrió el sábado en la sala García Lorca del GTH. Un vocabulario original y contemporáneo, la primera, y un desbordante campo de creatividad que desató una de las más fuertes ovaciones del Festival, la segunda, constituyeron estos momentos de pura danza¼ ¡Excelente! el Chaikovski pas de deux de Paloma Herrera y David Hallberg (American Ballet Theater), y el dúo de Sarah Lane y José Manuel Carreño, también del ABT, en Sinatra suite, esa misma noche¼

 

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