La activista saharaui Aminatu Haidar criticó hoy la posición del
gobierno español frente al conflicto del Sahara Occidental,
territorio ocupado por Marruecos, y lo conminó a que propicie una
salida conforme a la legalidad internacional.
Haidar lamentó que el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero
esté optando por lavarse las manos y por asumir una postura de
neutralidad frente al derecho de un pueblo en peligro, en alusión al
saharaui, reportó Prensa Latina.
En carta remitida a la agencia estatal de noticias EFE, la
conocida defensora de los derechos humanos se refirió en concreto a
las declaraciones realizadas la víspera por la ministra española de
Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez.
Durante una rueda de prensa en Madrid junto a su homólogo
marroquí, Taieb Fassi Fihri, la titular afirmó que para este país
ibérico la mejor solución será la que alcancen las partes implicadas
en el diferendo en virtud de un acuerdo negociado.
Jiménez aseguró que España no apoya ni la posición de Marruecos,
ni la del Frente Polisario, y apuesta por un acuerdo entre los
involucrados que respete el derecho de los saharauis a decidir su
futuro.
Con sus afirmaciones dejó claro que Madrid ni ampara la propuesta
de Rabat, a favor de un plan de autonomía para la ex colonia
española, ni la del Polisario, que rechaza la anexión del Sahara y
demanda la celebración de un referendo para avalar la independencia.
No obstante, la canciller dilucidó que España siempre ha
reconocido y defendido las resoluciones de Naciones Unidas sobre la
libre determinación del pueblo saharaui, y sigue respaldando esa
postura, insistió.
Haidar, quien a fines de 2009 protagonizó una huelga de hambre de
32 días en Lanzarote para protestar contra la represión marroquí en
el Sahara, consideró que esta nación, por razones históricas, debe
usar su influencia para propiciar un arreglo al problema.
En esa línea instó a España, como administradora de la antigua
colonia hasta 1975, a no hacer de Poncio Pilatos en el diferendo y
contribuir a una salida conforme al derecho y a la legalidad
internacionales.
Hace extensivo su llamamiento a toda la comunidad mundial para
evitar lo que vaticina como un nuevo baño de sangre en el campamento
levantado en las afueras de El Aaiún, capital del Sahara Occidental,
el pasado 10 de octubre.
La activista se refirió a la protesta pacífica que miles de sus
compatriotas realizan desde entonces para exigir al reino alawita
mejores condiciones de vida.
Advirtió que esa manifestación podría desembocar en una
evacuación por la fuerza, después de que el régimen de Rabat
despachó hacia la zona más agentes de seguridad para controlar el
campamento de jaimas (tiendas de campaña).
La también presidenta del Comité de Derechos Humanos para el
Sáhara Occidental recordó que Marruecos ya empleó la fuerza el
pasado 24 de octubre, cuando sus tropas asesinaron a Nayem Elgarhi,
adolescente saharaui de 14 años.