Los efectos del cambio climático y las acciones humanas contra
los murciélagos espada colocaron a esta especie al borde de su
extinción, confirmaron hoy Biólogos del Programa de Conservación de
Murciélagos de Bolivia (PCMB).
Datos aportados por los científicos revelaron que 12 de las 131
variedades de este tipo de vertebrado localizadas en el país están
en condiciones de vulnerabilidad, pero la situación crítica ronda a
los Lonchorbina aurita, también conocidos como murciélago de espada
o nariz de lanza.
En Bolivia sólo se conservan de ocho a 10 ejemplares de esa
especie en la caverna la Curicha, situada en el municipio de San
Matías, al este del departamento oriental de Santa Cruz, informó
Prensa Latina.
Ante la gravedad del caso, el PCMB elaboró una estrategia que
incluye acciones de manejo para la protección y monitoreo adecuado
del comportamiento de los murciélagos espada.
La bióloga Raquel Galeón reconoció que si bien en ese municipio
hay un área de manejo, ésta no incluye el pequeño espacio donde
están los murciélagos, porque se hallan justo en el límite de la
frontera con Brasil.
Esta especie fue observada por primera vez por el biólogo Andrew
Sidney, en 1932, y no se supo nada más de ella hasta 2007, cuando
las biólogas Aydeé Vargas y Kathrin Barbosa la volvieron a
encontrar.
Miembros del PCMB coincidieron en que el temor que despiertan
estos mamíferos alados es una de las principales causas del
incremento del riesgo de su desaparición.
A esto se sumó la destrucción de su hábitat, de sus cuevas y su
captura para diferentes usos.