Excelente velocidad, ataque repartido entre las extremos,
organizadoras y pívots, defensa férrea y acierto de las tres
guardametas fueron suficientes argumentos para decretar el veredicto
sobre un rival técnica y tácticamente muy inferior.
"En esta ocasión estuvieron más acertadas, distribuyeron mejor la
ofensiva, aunque necesitan mayor precisión en las variantes de
contragolpes rápidos", explicó el técnico Lorenzo Maturel.
Baste decir que nueve jugadoras antillanas marcaron al menos un
gol, comandadas por la fornida Mariset Fernández (ocho), Ailín
Martínez y Aida Despaigne, ambas con seis perforaciones.
Por las norteñas, quienes tendrán un partido crucial por el
segundo boleto a la agrupación de vanguardia, hoy ante Venezuela,
descolló la armadora Sara Gascón con tres dianas.
El año próximo Cuba podrá topar con adversarios mucho más
exigentes como Brasil, su vencedora en la final continental de Río
de Janeiro, 30-17, y antes en el grupo B, 35-26. Otros contrarios de
cuidado serán Argentina, Canadá y Uruguay, aunque las nuestras
derrotaron a canadienses y albicelestes en el gigante sudamericano.
Claro, la escuadra de Cuba exhibe renovación, pero de aquella
nómina subcampeona continental todavía sobreviven con pólvora en sus
manos Zuleikys Gómez, Lisandra Lussón, Arasay Durán y Yasnay Turró,
entre otras.
La mirada ya enrumba hacia el 2011, pues de quedar entre los tres
primeros en el Panamericano elite clasificarían para el Campeonato
Mundial, ¿saben dónde? En Brasil. Cuba no asiste a lides del orbe
desde Noruega-Dinamarca’99, cuando quedó en el puesto 21 sin
saborear la victoria en cinco salidas. Por cierto, las rusas se han
coronado en cuatro de las últimas cinco ediciones.