Siempre he creído en la necesidad de los sindicatos y su importancia
en el socialismo, aunque naturalmente cambiando los métodos y
teniendo muy en cuenta la diferencia de ser representante de los
intereses de obreros explotados en el capitalismo, a serlo de los
dueños colectivos de los medios de producción, de la clase dirigente
de la sociedad socialista.
[... ] Ello me ha llevado a reflexionar bastante sobre el tema en
diferentes momentos, aunque siempre con clara conciencia de que las
soluciones solo pueden salir del trabajo práctico cotidiano de los
dirigentes sindicales, del contacto directo con los trabajadores,
sus problemas y aspiraciones [... ]
Sería un error pensar que ya se ha logrado cabalmente encontrar
esas soluciones. No obstante, hay avances en la búsqueda de
respuesta a la pregunta crucial de cómo lograr que la organización
sindical no se diluya en el sinnúmero de tareas coyunturales y se
concentre en lo verdaderamente principal, en lo que realmente define
su razón de ser en el socialismo y muy especialmente en el momento
que estamos viviendo [... ]
La labor sindical ha desempeñado sin dudas un importante papel en
la comprensión y respuesta inmediata de los trabajadores ante cada
llamado del Partido y el Comandante en Jefe, aun en los momentos de
más aguda contracción económica derivada del periodo especial.
No obstante, no podemos ignorar la huella negativa dejada por las
dificultades materiales y sobre todo por algunas medidas adoptadas
en el esfuerzo para que el país sobreviviera. El compañero Fidel lo
ha explicado con claridad meridiana en más de una ocasión, así como
los peligros que ello implica, especialmente en su medular
intervención del 17 de noviembre del pasado año, en el Aula Magna de
la Universidad de La Habana.
Como se ha dicho muchas veces, uno de los más difíciles retos del
trabajo ideológico es lograr que el trabajador se sienta dueño
colectivo de las riquezas de la sociedad y actúe en consecuencia.
Es algo que se logra casi de forma espontánea en los momentos de
definiciones, cuando hay que enfrentar una gran y decisiva tarea o
un peligro inminente amenaza a la Revolución, pero es más difícil de
alcanzar en el trabajo cotidiano.
No digo que esta sea la única causa de los hechos de corrupción y
robo, de las ilegalidades y las indisciplinas laborales. Pero en las
condiciones del socialismo es muy difícil enfrentar estos peligrosos
vicios sin el concurso de los trabajadores, ellos son la fuerza
esencial.
Si erradicar estos males es tarea fundamental de la
administración, no podemos exonerar de su gran responsabilidad a los
únicos dueños de las riquezas del país, que no son otros que ustedes
mismos y el resto del pueblo [... ]
Raúl, en el XIX Congreso de la CTC, septiembre del 2006