El reconocido líder tercermundista, de origen marroquí, desde sus
primeros años se unió a la lucha nacionalista de su país, llegando a
ser uno de los pilares fundamentales en la batalla contra el
Protectorado francés, que subyugaba a su nación.
Mente preclara, Ben Barka afirmó en 1966, pocos días antes de
morir: "El imperio actualmente ha adoptado una estrategia global y
los movimientos de lucha contra el imperialismo tienen también que
adoptar una estrategia global, que debe realizarse a escala de los
tres continentes".
Elegido como Presidente del Comité Preparatorio de la Primera
Conferencia de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL),
Barka estuvo de visita en nuestro país y compartió sus experiencias
con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Los puntos de contacto en el ideario revolucionario de ambos
líderes quedaron evidenciados en su mutua convicción de que la
libertad real solo se logra a través de un gobierno democrático, que
signifique un apoyo a las pretensiones de los pueblos.
De regreso a Francia, para ultimar detalles de la mencionada cita
regional, fue secuestrado, torturado y asesinado sin que aún se
tenga certeza de su paradero final.
El dirigente marroquí resistió con la misma entereza con que
promulgaba sus ideas revolucionarias. Por eso aún es recordado entre
las figuras más descollantes del movimiento libertario mundial.