BUENOS
AIRES, 29 de octubre.— Los restos del ex presidente argentino Néstor
Kirchner fueron sepultados este viernes en el cementerio municipal
de su ciudad natal de Río Gallegos, tras una ceremonia íntima
encabezada por su viuda y sucesora Cristina Fernández y luego de un
multitudinario e histórico adiós popular.
Hasta allí se trasladó el presidente venezolano Hugo Chávez que
permaneció en el país tras asistir al velatorio del también
secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
reporta AP.
Fue el epílogo de dos largas jornadas en las que miles de
personas se volcaron a las calles, primero en Buenos Aires y luego
en Río Gallegos, para despedir los restos del ex mandatario.
Miles de santacruceños con banderas argentinas y flores
aplaudieron el paso del cortejo fúnebre a lo largo de los 11
kilómetros entre el aeropuerto provincial y el cementerio, bajo las
fuertes ráfagas de viento que caracterizan a esta provincia
patagónica de la que Kirchner fue tres veces gobernador (1991-2003).
Muchos caminaron apoyando sus manos sobre el coche fúnebre.
La presidenta, sus hijos Máximo y Florencia, los funcionarios más
cercanos y Chávez fueron los únicos autorizados a ingresar al
cementerio. Los restos de Kirchner descansarán provisoriamente en un
panteón perteneciente a su tío, Carlos Arturo, fallecido en 1990.
Previo a su traslado a Santa Cruz en un avión de la Fuerza Aérea
y bajo una incesante lluvia, una impresionante marea humana de miles
de argentinos salió a las calles de la Capital Federal para despedir
el cortejo fúnebre.
"¡Volverás y serás millones!", exclamaban sus partidarios al
reflotar una histórica frase de Evita Perón, a la vez que alentaban
con voces de ¡Fuerza! a la presidenta Cristina Fernández, reportó
AFP.
"¡Néstor no se murió, vive en los corazones de nuestro pueblo
trabajador!", coreó el pueblo en un fenómeno político inédito en la
sudamericana nación.
El cortejo encabezado por la esposa de Kirchner, la presidenta
Cristina Fernández, recorrió casi cinco kilómetros por emblemáticas
avenidas porteñas rociadas por la lluvia, que no empañó la despedida
ni espantó a los asistentes, que cubrieron el coche fúnebre de
flores e hicieron que la caravana tomara 45 minutos para 20 cuadras
por la multitudinaria prueba de respeto al ex presidente y de
respaldo a la jefa de Estado.
"Néstor, querido, el pueblo está contigo", "Para Cristina, la
reelección" eran algunos de los cánticos que se escucharon a lo
largo del trayecto, matizado por himnos, aplausos y gritos en favor
del ex mandatario, cuyos restos fueron cubiertos por una bandera
argentina.
En Río Gallegos, la fotografía fue similar, con miles de personas
que esperaron la llegada del cuerpo en una vigilia al costado de la
ruta y en las inmediaciones del cementerio municipal, portando
flores, banderas y carteles de aliento.
Los restos del ex mandatario fueron sepultados en una ceremonia
íntima y en un sencillo oficio religioso en una bóveda familiar,
indicó DPA.
Cánticos de agradecimiento a quien rigiera los destinos del país
entre el 2003 y el 2007 y de apoyo a su esposa y actual presidenta
colmaron estos dos días de dolor, pero también de unidad nacional.
El respaldo popular presente en las exequias de Kirchner
patentizó el recuerdo de quien llegó al poder en medio de la peor
crisis histórica por el colapso de la economía tras el
neoliberalismo implantado entre 1989 y el 2001 por los presidentes
Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
"Néstor fue un compañero de sueños y de proyectos y un gran
transformador de la realidad del país. Dejó todo por sus
convicciones, las que le devolvieron la dignidad a la política
Argentina", expresó Florencio Randazzo, ministro del Interior.