Miguel Lezcano, uno de los casi 17 mil beneficiados en la
provincia de Camagüey con el usufructo de terrenos agrícolas,
desbrozó de marabú parte de las 11 hectáreas recibidas y la explota
en la ganadería lechera.
Mi esposa y yo eliminamos la maleza a machete y hacha, ya tenemos
21 vacas adquiridas con un crédito que nos dio el banco y este año
le vendimos a la empresa Productos Lácteos Camagüey unos cuatro mil
500 litros de leche, expresó el campesino.
Integrante de la cooperativa Abel Santamaría, en las cercanías de
esta ciudad, Lezcano dijo que los pastos rebrotan con fuerza donde
antes abundaba el marabú y sembraron forrajes para suministrárselo a
los animales en la estación seca (noviembre a abril).
Según informó a la AIN la dirección en el territorio del Centro
Nacional de Control de la Tierra, desde que empezó a aplicarse el
Decreto Ley 259 que regula ese proceder, fueron otorgadas 234 mil
450 hectáreas, casi la mitad de la superficie declarada como
disponible para su entrega.
De esos terrenos, el 68 por ciento de los dados a personas
naturales ya están en uso agropecuario luego de liberarlos de la
considerable infestación.
Joaquín de Varona, subdirector de la entidad, agregó que el
grueso de las áreas está destinado a producciones de la ganadería
vacuna, ovina y caprina, cultivos de viandas, hortalizas y arroz, y
en menor medida a tabaco, frutales y caña de azúcar.