En correspondencia con el programa de incremento del ganado
vacuno en Cuba, los criadores de Villa Clara reportan un crecimiento
de 55 mil cabezas en el último quinquenio.
Enel Espinosa, delegado del Ministerio de la Agricultura en la
provincia, comentó a la AIN que la masa vacuna de Villa Clara
reportaba, desde la década del 90 del siglo anterior, una notable
reducción y merma en la calidad de las reses.
Hace 10 años comenzó un programa para el mejoramiento de estos
animales, el cual ya ofrece ganancias con el aumento de los rebaños
a partir de ejemplares de mejor calidad genética, acotó.
La capacitación a los criadores por los especialistas de los
centros de investigación del territorio permitió un alza de la
natalidad en el actual año, añadió.
Comentó que de enero a la fecha se reportó el nacimiento de unas
17 mil cabezas de ganado, resultado que no se obtenía desde hacía
más de tres décadas.
Los nuevos tenentes de tierra, por el decreto Ley 259, han sido
determinantes porque más personas y hectáreas se han integrado a la
labor, precisó.
La detección del celo y el uso sistemático de la inseminación
artificial, permiten que el territorio reporte un 60 por ciento del
índice de natalidad, el cual debe llegar al 80 en 2011, acotó
Espinosa.
Netsy Santos, presidenta de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP) en la provincia, aseveró que los
miembros de esa organización tienen el 70 por ciento del ganado
vacuno local y producen el 60 por ciento de la leche, lo que
demuestra la efectividad de las acciones realizadas.
Guillermo López, presidente de la Cooperativa de Créditos y
Servicios Pedro San Martín, de Corralillo, dijo que la rotación de
los animales por los diferentes potreros donde disponen del alimento
y el agua necesarios figura entre las tareas que benefician la
recuperación ganadera.
Los conocimientos que adquieren los vaqueros en los talleres y
clases prácticas que realizan los centros de investigación, permiten
mejor manejo del ganado y redundan en el aumento de los nacimientos
y la salud animal, concluyó.