A fin de aumentar la superficie boscosa, más de cuatro mil 700
hectáreas quedaron plantadas en Villa Clara este año con posturas de
especies maderables y frutales de alta calidad genética.
José Ignacio Corcho, subdelegado del Ministerio de la Agricultura
en la provincia, explicó a la AIN que el 2010 se distingue también
por el establecimiento de montes tropicales en unas 900 hectáreas
antes ocupadas por marabú.
Las plantaciones se extendieron a las fajas hidrorreguladoras en
las orillas de los ríos, represas, y las laderas de las principales
vías de comunicación, labor que beneficia el entorno y embellece las
entradas y salidas de pueblos y ciudades, agregó.
Significó que las fincas forestales representan un elemento vital
para las tareas de reforestación, porque mantienen actualizada la
reserva de plántulas en los viveros constituidos en cada una de
ellas.
Orelvys Romero, técnico medio forestal a cargo de una finca
integral en Manicaragua, comentó que reproduce en bolsas cedros,
caobas cubanas, acacias y otras especies nativas de Cuba, a partir
de métodos tradicionales.
El experimentado sembrador considera vital el cuidado de las
posturas recién plantadas, mediante el suministro de agua y
nutrientes que exige cada variedad para evitar pérdidas.
Una vez establecidos los bosques la multiplicación ocurre por vía
natural, aunque se debe limitar el cruce de personas por esos sitios
cuando las plantas son pequeñas para así impedir daños y deterioros,
aseveró.