Una protesta de una parte de los empresarios del transporte
colectivo de El Salvador en demanda de un aumento del pasaje terminó
sin mayores incidentes, coincidieron medios de prensa, reporta
Prensa Latina.
Reportes de la televisión indican que desde media mañana los
transportistas despejaron las vías que obstaculizaban con sus
vehículos y muchos comenzaron a prestar sus servicios a la
población.
Dirigentes de la Asociación de Empresarios de Autobuses
Salvadoreños (AEAS) dijeron que patrullas policiales les impidieron
avanzar en caravanas desde varios puntos de la capital hacia la Casa
Presidencial.
El presidente de la AEAS, Genaro Ramírez, confirmó a los
reporteros que a las 09:30 horas (15:30 UTC) instruyó a los
afiliados a suspender la protesta.
Otros gremios del sector se opusieron a la demostración y
anunciaron que continuarán buscando soluciones a sus problemas en la
mesa de diálogo con el gobierno.
El secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Francis
Hato Hasbún, rechazó nuevamente este viernes el alza de las tarifas,
una medida muy impopular de acuerdo con las encuestas de la prensa
salvadoreña.
El aumento al pasaje no es aceptable, sostuvo Hasbún, quien
participa en el diálogo con otros gremios del transporte público.
Ramírez ratificó la demanda de elevar el precio del pasaje a 50
centavos de dólar moneda de curso legal en el país-, de los 0,20 y
0,25 centavos que cobran los autobuses y microbuses,
respectivamente.
Agregó que los altos costos operacionales debido a los precios de
los combustibles y de las refacciones hacen inviable el negocio, una
afirmación que comparten los gremios que dialogan con el gobierno.