Juan Diego Nusa Peñalver
Un
funcionario del Pentágono, que pidió el anonimato, reveló hace unas
horas que un fallo informático de las comunicaciones hizo perder el
contacto entre 50 misiles nucleares balísticos intercontinentales y
quienes los controlan en la base Francis E. Warren, en Wyoming
(oeste), de EE.UU.
El peligroso incidente, dado a la publicidad ahora, según reseña
la agencia española EFE, duró tres cuartos de hora, de acuerdo con
las declaraciones del responsable militar norteamericano, quien
intenta poner el parche con el pretexto de que "Desde que ocurrió,
hubo un control de seguridad de todos los sitios de misiles",
efectuado por cámaras y por equipos del ejército, agregó.
Añade EFE que investigadores descubrieron el martes que se habían
producido incidentes similares en otras bases hace más de diez años,
también causados por un fallo material.
Pero lo que no dijo este funcionario de marras, es que tamaño
error pudo haber llevado a la Humanidad entera a la hecatombe
nuclear, como tantas veces ha alertado el compañero Fidel en sus
reflexiones sobre el tema.
¿Qué pasaría si por "error informático" las computadoras ordenan
un ataque nuclear contra un potencial adversario de EE.UU.?
No hace mucho otra comprometedora revelación puso en el "ojo del
huracán" al ex presidente norteamericano Bill Clinton, quien en su
recurrente despiste perdió durante meses, supuestamente en el 2000,
la tarjeta que lleva los códigos necesarios para activar un ataque
nuclear en caso de amenaza.
Situaciones como estas solo revelan la irresponsabilidad y el
desprecio por la vida de miles de millones de seres humanos, que
dependen de la voluntad de un reducido grupo de naciones poseedoras
del arma atómica. La seguridad no estará nunca en la posesión y
control de ellas, sino en el desarme nuclear absoluto. Otro no puede
ser el camino.