El equipo de béisbol de Cuba jugará este domingo el partido de
puro trámite con Italia, en espera de la definición del otro
finalista de la XVII Copa Intercontinental, que saldrá del juego
entre Taipei de China y Holanda.
Los anfitriones chinos presentan balance de tres ganados y uno
perdido, y son segundos en la fase que comanda el invicto conjunto
de la Isla Caribeña, mientras que los tulipanes acumulan dos y dos,
con claras intenciones de retener la plata, alcanzada en la versión
de 2006.
Corea del Sur acudió a la cita con un elenco joven -lo que quizás
le pasó factura- y buscará mañana "hacer la cruz" en su último juego
ante Japón (1-3).
Precisamente, los japoneses presentaron también un conjunto
formado por noveles jugadores de su liga profesional (menores de 26
años), pero varios especialistas consideraban que era el equipo a
derrotar por los favoritos cubanos.
Cuba, campeón defensor, cuenta en sus vitrinas con 10 medallas de
oro y dos de plata en este tipo de justa, desde que se instauró en
1974.
Para mañana a las dos de la madrugada (hora de Cuba), está
programado el choque ante los bambinos, y posiblemente se encargue
del montículo el supersónico Vladimir García, único lanzador de la
nómina cubana sin actuación en la Copa Intercontinental.
Este partido, sin repercusión en las posiciones finales, es la
oportunidad perfecta para que el cuerpo técnico de la selección de
la Isla ponga a jugar a los suplentes.
Pudieran alinear el capitalino Rudy Reyes, Yosvani Alarcón, de
Las Tunas, y Yulexis la Rosa, del subcampeón nacional Villa Clara.