Por supuesto, el primer asediado resultó el director técnico Juan
Carlos Gala, quien dijo que su equipo ha ido superando etapas
importantes en el año. Como paso inicial, ocupó el cuarto escaño en
la Copa Panamericana y clasificó para el Grand Prix del 2012, evento
del que estuvieron ausentes en sus últimas dos ediciones.
Los nipones también querían saber cuáles son sus intenciones en
esta cita del orbe. El debutante en clásicos de esta naturaleza
aseveró que sus muchachas esperaban concluir entre las seis
primeras, a tenor de contar con pocas jugadoras experimentadas,
mientras se han nutrido de novatas a la manera de Wilma Salas,
Yohana Palacios y otras.
Sobre la alineación anunciada para el debut ante Croacia, el
mentor comentó los cambios. La variante más notable: Cuba abandonó
su sistema 4-2 (dos pasadoras) que le llevó a ganar tres mundiales y
otras tantas lides olímpicas, y ahora presenta a la acomodadora
Yusidey Silié (capitana) en el centro de un 5-1, para el cual es
preciso poseer una eficiente recepción, pues si el balón no llega
con calidad al armador, difícilmente puedan construir la ofensiva.
He ahí uno de los retos esenciales de la escuadra.
Otra novedad del elenco surge en la atacadora opuesta. Yanelis
Santos, quien durante años fungió como levantadora de respetable
ofensiva y poderoso servicio, defenderá esa plaza. Entre Kenia
Carcacés, la más valiosa del torneo de Montreux, Suiza; Yohana
Palacios y Wilma Salas (tenía problemas de salud) están las dos
auxiliares; mientras Rosanna Giel y Rachel Sánchez serán las
centrales. A Giselle de la Caridad Silva la emplearán en la posición
de opuesta o auxiliar. Lisbet Arredondo es la líbero de un colectivo
que completan la pasadora Ana Yilian Cleger y las centrales Lianne
Castañeda y Daymara Lescay.
Gala trabajará auxiliado por Eider George y Regla Torres, en
tanto el veterano Eugenio George es el jefe de la delegación. La
prensa japonesa reconoció que las cubanas —quienes entrenaron en
Italia antes de llegar a la sede mundialista— basarán su desempeño
en la fortaleza de su ataque, en la agresividad del saque y en su
preparación física.