El Centro Cultural recreativo de la Asociación Nacional del Ciego
(ANCI), que cumple hoy su aniversario 26, trabaja para extender sus
servicios a la población invidente del país, dijo su director
Ricardo Prada.
El proyecto, apuntó, contempla el envío a las provincias de forma
itinerante de colecciones de libros de su biblioteca Braille, la
mayor de su tipo en la Isla, de acuerdo con las solicitudes y el
interés de los lectores invidentes.
Señaló que otro objetivo es apoyar por medio del centro
informático del plantel las aulas de computación creadas en los
territorios para los discapacitados visuales, y que están dotadas
con lectores de pantalla,
Acotó que también se prevén la apertura de una sala museo sobre
el quehacer de los ciegos en Cuba, la que deberá intercambiar con
las comisiones de historia de la ANCI en todo el país.
Prada agregó que en los planes del centro se halla además
concluir el remozamiento del edificio, a fin de crear condiciones
para la estancia allí de los participantes en diferentes actividades
que tengan lugar en la capital.