¿Quién sabe cuánto valor puede tener un sitio por el que se suele
caminar sin darle importancia? Casi te susurra al oído sus memorias.
La esquina a Versalles de la calle Máximo Gómez, en el propio
territorio, es de esos, y también el Liceo: en el primero nació Bola
de Nieve; el otro fue donde Martí pronunció su primer discurso.
Hasta un viejo cuaderno destinado a recoger firmas a veces
indescifrables —el libro de visitas del museo—, se erige en testigo
de acontecimientos maravillosos. "Guanabacoa es un pueblo cargado de
historia", dice en una página ilustre. Debajo aparece la firma de
Fidel.
"Resulta muy difícil elaborar un texto que recoja la historia de
cada territorio, por eso no existe. De modo que nos dimos a la tarea
de sacar a la luz la de nuestra localidad. Es un trabajo que
iniciaron hace años los metodólogos Alicia Rodríguez y Jorge Álamo,
y luego se ha consolidado. Pretendemos que el maestro conozca y
acuda a las potencialidades de la historia local, comenta la
profesora Manuela Esquerro.
"El material que propongo ofrece informaciones precisas
relacionadas con el decursar de Guanabacoa. Aconseja con qué pasajes
de la historia nacional vincularlas (detallado por unidades y
epígrafes). Sugiere actividades para cada tema.
"Los trabajos investigativos encomendados a los estudiantes serán
luego debatidos en clase. Con las mejores ponencias confeccionamos
un álbum para dejarlo en la biblioteca y que otros alumnos puedan
consultarlo en los cursos sucesivos".
Cuenta Manuela que los muchachos de décimo grado del
preuniversitario urbano Víctor Marante, en la asignatura Encuentros
con la historia de mi Patria, ya reciben tales contenidos.
Igualmente, la Sociedad Científica de la escuela y las primarias del
municipio.
Este equipo de reporteros la halló impartiendo una clase sobre la
penetración norteamericana en la esfera cultural durante la
neocolonia, y cómo parte de la intelectualidad de ese pueblo
esgrimió la bandera cubana desde el pentagrama, desde el lienzo o la
radio: Lecuona, el Bola, Adolfo Guzmán, Concha Ferrán, Rita Montaner,
Carlos Faxas...
El encuentro constituyó un verdadero intercambio. Cada equipo
expuso los resultados de su investigación e indicó las fuentes
empleadas. Así aprendieron, fijaron conocimientos, supieron de la
Rita Montaner que demandaba al sistema político de la época desde
sus personajes radiales.
"Es muy lindo enterarse de tantas cosas admirables, saber que
desde nuestro municipio se defendió la cubanía con las armas, la
música o la pintura", expresa la alumna Silvia Vázquez. "No hay amor
a la Patria si no conoces tu historia y raíces", asegura Jessica
María Hernández.
Semejante certeza cautivó a Manuela, la llevó por la proeza de
las milicias de Pepe Antonio; de la epopeya en Angola, donde cayó el
mártir que da nombre a la escuela; de tantas gestas gloriosas. La
inspira la fe en que la pasión por el pueblo nativo es un sólido
fundamento del amor a la Patria.