HOLGUÍN—
Un concierto de altos quilates ofreció el compositor argentino
Osvaldo Montes en el teatro Ismaelillo, donde le puso música en vivo
a una selección de imágenes de las decenas de películas en las que
ha volcado su genio creativo, y recordó a una de sus compañeras de
ruta, la emblemática cantora de Latinoamérica, Mercedes Sosa, de
quien se cumplió recientemente el primer aniversario de su muerte.
Invitado especial a la Fiesta Iberoamericana de la Cultura,
Montes tiene en su haber más de 15 discos y es el compositor de las
emblemáticas bandas sonoras de dos cintas que han formado parte de
los filmes de cabecera de varias generaciones de latinoamericanos:
El lado oscuro del corazón y Tango feroz.
El compositor e instrumentista le ha puesto música además a las
películas Plata quemada y Cenizas del paraíso y a las
conocidas series televisivas De poeta y de loco y Nueve
lunas.
Por su parte, el panel Nuestro canto por Miguel rindió
culto al pensamiento intelectual más genuino y transformador, al
evocar el centenario del natalicio del insigne poeta y luchador
antifascista español Miguel Hernández.
Víctor Casaus acercó a los espectadores facetas imprescindibles
de la vida y obra del poeta y luchador antifascista español, y
presentó los discos Una canción para Miguel y distintos
títulos de la colección Palabra viva, del Centro Pablo. De
igual modo el trovador Fernando Cabreja recordó, desde la guitarra,
la memoria del autor de Canción del esposo soldado, y la
periodista argentina Patricia Potocco puso en circulación el volumen
Centrales de artenautas.